Boletín de seguridad marzo 2014

El crimen organizado representa aún la mayor amenaza en Seguridad Pública por la alta cuota de violencia y crímenes en el país. Por los fuertes golpes que las Fuerzas Federales (Ejército, Marina, PF) han asestado últimamente a los narco-cárteles y las grandes organizaciones criminales han tenido que reorganizarse y diversificar sus crímenes.

La detención del “Chapo Guzmán” (en febrero pasado) y la reciente liquidación de dos de los máximos líderes del cártel de Los Caballeros Templarios, Nazario Moreno “El Chayo” y Enrique “Kike” Plancarte, constituyen los éxitos más espectaculares, incluyendo la neutralización de un gran numero de capos y criminales en todo el territorio nacional.

La Nueva Estrategia Nacional Antisecuestro, los reajustes operativos en la policía y los ministerios públicos, la Ofensiva del Gobierno Federal en Michoacán y los operativos de blindaje y contención del Ejército y la Armada en diferentes estados han cambiado el panorama del crimen en todo el país.

La (esperada) destitución del Comisionado Nacional de Seguridad, el Dr. Mondragón y Kalb, y el nombramiento de Monte Alejandro Rubido García como su sucesor, forma parte del reajuste de la estrategia federal.

A Rubido García le corresponde ahora la responsabilidad en Seguridad Nacional y de la Policía Federales, el combate de la violencia y los delitos de alto impacto, el control del sistema penitenciario (y la superpoblación carcelaria) y la supervisión la Gendarmería Nacional.

El Presidente Enrique Peña Nieto reconoció en un homenaje al Ejército y la Marina que la fragmentación de los narco cárteles y las organizaciones criminales, como parte de la nueva estrategia, son éxitos fehacientes que cambiaron el panorama de seguridad nacional.

Sin embargo, por la fragmentación de las organizaciones criminales éstas también cambiaron su “modus operandi” que ahora se concentra en secuestrar a personas de clase media y media baja, de menos duración y con menor cobro de rescate, por lo que los secuestros por altos rescates han disminuido considerablemente.

En consecuencia no solamente han aumentado considerablemente los secuestros sino se dispararon aún más las extorsiones, principalmente contra la clase baja y los pequeños comerciantes en las áreas suburbanas de la Ciudad y Estado de México.

Además repuntaron homicidios, robos de vehículos y a transporte de carga con violencia.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

Las entidades estatales que han registrado mayor violencia y crímenes de alto impacto (homicidios, secuestros y extorsiones) y de narcomenudeo, son principalmente el Estado de México y su Zona Metropolitana, Morelos, Guerrero, Tamaulipas, Tabasco y hay focos rojos en Baja California y Sonora.

La crónica situación de violencia y crimen en el Estado de México ha ido empeorando de tal manera que a finales de este mes de marzo el Titular de la Secretaría de Gobernación ordenó el arranque del nuevo Plan de Seguridad “Operativo Escudo”, que a la vez sirve para blindar los Estados de la Zona Centro contra el “efecto cucaracha” y contrarrestar la filtración de miembros de los cárteles y organizaciones criminales de Michoacán.

Como parte de este Plan de Seguridad, en el Estado de México y su Zona Metropolitana se reforzó el patrullaje de la Policía Federal (con unos 3 mil 160 miembros) y se procedió a destinar un considerable número de unidades del Ejército y la Marina, particularmente en Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Nextlalpan, Nezahualcóyotl, Tepotzotlán, Texcoco, Tlalnepantla, Tultitlán, Valle de Chalco y Zumpango.

En el Distrito Federal y a medida que se empeora la situación del crimen en el Estado de México, aumenta el peligro de más presencia de cárteles de narcotráfico y una mayor migración de delincuentes hacía las zonas conurbadas con el consiguiente incremento de de secuestros, extorsiones y homicidios, así como también el trasiego de drogas y armas.

En el Estado de Morelos se ha reforzado también la presencia de Fuerzas del Ejército y la Marina especialmente en Cuernavaca, por el alarmante aumento de secuestros, extorsiones y homicidios, asaltos y robos con violencia.

A Chilpancingo, Capital del Estado de Guerrero, han sido enviados fuertes contingentes de la Policía Federal para controlar las zonas céntricas y las más afectadas por el crimen y la violencia, especialmente por las extorsiones, asaltos y robos al comercio.

La compleja situación de inseguridad en Michoacán no está resuelta aún a pesar de la insistente Operación de las Fuerzas Federales y los esfuerzos del Gobierno y del mismo Presidente Peña Nieto.

Parece que las arraigadas estructuras criminales implantadas durante años por los Cárteles La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios y el todavía no resuelto desarme y control de los numerosos Grupos de Autodefensa, la corrupción y complicidad de las autoridades, funcionarios y policías son los principales factores del ambiente de la violencia e ingobernabilidad.

La detención de Jesús Reina, ex Gobernador interino y Secretario General del Gobierno, por supuestos nexos con Los Caballeros Templarios, parece que solamente es la “punta del iceberg”. Mientras tanto el Ejército y la Marina concentran sus esfuerzos en la detención (o liquidación) de Servando Gómez “La Tuta”, actualmente el máximo líder de Los Caballeros Templarios.

La difusión de la información sobre la impresionante explotación de minas de hierro en Michoacán y Colima por organizaciones criminales controlados por los Cárteles La Familia de Michoacán y Los Caballeros Templarios y su exportación en grandes cantidades (cientos de toneladas) a China por el Puerto de Manzanillo en Colima acaparó la atención en todo el país. Como consecuencia y por órdenes directos del Titular de la Secretaria de Marina (SEMAR) unidades de la Armada Nacional tomaron el control y la administración del Puerto en el Estado de Colima. (Con esta acción la Marina Nacional controla el segundo puerto en el pacífico mexicano, después del control del Puerto de Lázaro Cárdenas a finales de 2013 por tráfico de precursores químicos y drogas).

Comentarios

Las escasas denuncias de delitos por desconfianza de más de un 60% de ciudadanos en las fuerzas de seguridad (policías) y la procuración de justicia mantienen las cifras de impunidad en alto (hasta 93%). Por este motivo se reclaman en todo el país medidas gubernamentales para reducir la corrupción e impunidad.

A pesar del “nuevo panorama nacional de seguridad”, proclamado por el Gobierno Federal y su Presidente, se reportan en todo el país innumerables crímenes con un alto costo en vidas humas. Los incidentes criminales van desde balaceras, jornadas violentas (por narco-guerra en Tampico), bloqueos de vías urbanas (Reynosa), olas de violencia con homicidios y secuestros (Cuernavaca, Municipio de Oaxaca) hasta protestas masivas de ciudadanos contra crímenes e inseguridad en Ciudad de Mier (Tamaulipas) y Cuernavaca, en la Zona Conurbada del Estado de México y en diferentes Delegaciones del D.F., etc.

Michoacán sigue siendo hoy por hoy y a pesar de la decidida política y estrategia del gobierno federal y la promesa del Presidente Peña Nieto de devolver la paz y seguridad al pueblo michoacano, el Estado más problemático en todo el país. La resistencia de diferentes Grupos de Autodefensa de someterse al desarme y control por las fuerzas federales y la fragmentación de los cárteles, los desacuerdos y riñas entre líderes autodefensa (p.ej. asesinatos y detención de militantes) puede llevar incluso a una criminalización de algunos de estos grupos de Autodefensas.

En el Estado de México se perfila un problema social por diferentes razones, como la deserción de escolares de bachillerato y la no asistencia de escolares de primaria y secundaria y las protestas de estudiantes de un Plantel de la UNAM, etc.

En los municipios conurbados del Estado de México, ante las puertas de la Ciudad de México, se presenta una verdadera escalada de violencia, homicidios, secuestros, extorsiones, robos y asaltos armados y también enfrentamientos entre narco-menudistas.

También los asesinatos de funcionarios líderes de partidos políticos en algunos territorios estatales son parte de la inseguridad que prevalece en el páis.

El ombudsman de la CNDH, Raúl Plasencia, advirtió “El derecho humano a la seguridad pública y la lucha contra la desigualdad siguen siendo las principales demandas de gran parte de los mexicanos”.