Boletín de seguridad diciembre 2013

Con el mes de Diciembre terminó el año 2013 con un panorama general muy diverso.

2013 fue el año del Presidente Enrique Peña Nieto en lo político, de transformación a través de reformas estructurales, entre las que destacan la reforma energética, la hacendaria y la fiscal, la laboral, la de educación, la laboral, la de política electoral y de telecomunicaciones.

2013 resultó ser en lo económico el año con un notable decrecimiento. Sin embargo, importantes medios de comunicación internacionales aplaudieron las reformas y la política del Presidente mexicano durante su primer año. Los intereses de las empresas multinacionales y de las inversiones extranjeras directas (IED) no sufrieron en principio alteraciones significativas.

2013 no fue, obviamente, el año del Presidente Peña Nieto en Seguridad Pública, puesto que no pudo cumplir con las promesas hechas al inicio de su sexenio ni con las esperanzas de una gran mayoría de los ciudadanos, de mejorar significativamente la inseguridad en el país (en comparación con el tan citado año 2012, último año del anterior sexenio).

La estrategia del Presidente Enrique Peña Nieto y de su gobierno para combatir el crimen organizado, basada en principio en buscar más apoyo en inteligencia, en las fuerzas militares y en la reestructuración (certificación) de la Policía Federal, incluyendo la creación de la Gendarmería Nacional, no dio los resultados anhelados.

La crítica situación de inseguridad en el país demuestran principalmente el grave deterioro de la situación de descontrol e ingobernabilidad en el Estado de Michoacán, el problemático aumento de los secuestros y de las extorsiones, la persistente corrupción e impunidad, así como la deficiente procuración de justicia.

En resumidas cuentas, la inseguridad, la violencia y los crímenes de las organizaciones criminales siguen presentes en la mayoría del territorio nacional. (Según una segunda encuesta de INEGI-Instituto Nacional de Estadística y Geografía en 32 ciudades, 7 de cada 10 ciudadanos se sienten inseguros en su ciudad donde viven).

A pesar de los indicios de que sí hubo una reducción de los homicidios, p.ej. en Nuevo León, Chihuahua y en Torreón/Coahuila y la zona de la Laguna, la escalada de secuestros y extorsiones afectan más de una decena de Estados (entre los que figuran Morelos, Guerrero, Tabasco, Michoacán, Tamaulipas y el propio Estado de México así como la zona metropolitana del Distrito Federal).

El Presidente Peña Nieto evita mencionar términos como violencia, crimen y guerra de narcos y no permite que el tema de inseguridad marque su mandato presidencial.

Sin embargo el Presidente ha mencionado que ha habido una leve mejoría en Seguridad, basada en una reducción de las ejecuciones (entre y de narcos), de los robos en sus diferentes modalidades y considera que la violencia es regional y no tiene dimensiones nacionales. No ha habido noticias de las investigaciones de las 26 mil personas desaparecidas entre 2006 y 2012.

Resumen de los acontecimientos y retos en Seguridad Nacional

La conclusión de los delitos y crímenes que se produjeron a lo largo de 2013 se convierten prácticamente en los principales retos para el Presidente Peña Nieto y su Gobierno y su estrategia de combate al crimen organizado.

Entre los principales retos o problemas en Seguridad Pública Nacional, que requieren de una estrategia contundente, eficaz de solución rápida, destacan.

  • La guerra abierta en la región de Tierra Caliente de Michoacán, y en menor grado en Guerreo y Tamaulipas, entre los grupos de autodefensa (que aparecieron en febrero del año pasado) y cárteles del narcotráfico, incluyen en principio los peligros de extenderse a otros estados con una fuerte presencia de organizaciones criminales y de convertirse en grupos para-militares (al estilo de Colombia) de confrontación con los poderes legales.
  • La crisis provocada por el disparo de los secuestros (un 20% aprox. en el 2013, que convirtió a México a encabezar este delito a nivel mundial), es innegable. Un informe de la Organización Alto al Secuestro reporta 2 mil 663 casos en el último año y señala que las entidades que han sufrido mayor número de plagios han sido (y son) los Estados de México, Morelos, Tamaulipas, Distrito Federal, Veracruz y aumento de secuestros en Michoacán y Guerrero.
    El Presidente Peña Nieto admite este fuerte incremento de secuestros en su primer año de gobierno e instruyó al Secretario de Gobernación a presentar para Enero 2014 un plan de estrategia integral para combatir y contener este delito en todo el país.
  • Las extorsiones alcanzaron en 2013 también sus niveles más altos, registrándose un promedio de hasta 22 casos diarios según el Sistema Nacional de Seguridad Pública.
    Los altos niveles de extorsiones han sido a la par de los secuestros objeto de duras críticas por parte de las diferentes ONGs y de la CNDH y de reclamos al Gobierno Federal de tomar medias urgentes.
  • Los robos y asaltos a transportistas (empresas de transporte de carga, de mercancía) registran un considerable aumento (18%), principalmente en los Estados de México, Morelos, Michoacán, Jalisco y en la zona metropolitana del Distrito Federal.
    También la “ordeña” de ductos y pipas de PEMEX sigue causando considerables daños a la empresa paraestatal.
  • El avance y la creciente presencia de diferentes cárteles en el Estado de Morelos y el Estado de México, como Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana, el Cártel de Jalisco Nueva Generación, junto con el Cártel de Sinaloa (de Joaquín El Chapo Guzmán), es alarmante por su repercusión en la Zona Metropolitana del Distrito Federal y la difusión de crímenes como el tráfico de drogas (narcomenudeo), secuestros, homicidios, extorsiones.

Comentarios

El grave problema de los grupos de autodefensa civil y su continuo avance, es un fenómeno que se ha dado hasta ahora principalmente en los estados de Michoacán, Guerrero y Tamaulipas, es en términos generales el resultado de la falta de autoridad estatal, la falta de voluntad (por corrupción de autoridades, policías y alcaldes municipales) o incapacidad en aplicar la ley y hacer prevalecer la legalidad.

Los hechos y confrontaciones violentos de estos grupos, no solamente con grupos de diferentes cárteles, sino también con las Fuerzas Federales (Ejército y Marina Nacional, Policía Federal), se han convertido ya en un problema del Gobierno Federal.

En este contexto cabe la pregunta de cómo ha sido posible que estos grupos se organizaran, armaran y expandieran de esta manera en los últimos diez meses, a pesar de los refuerzos que envió el Gobierno Federal, de fuertes contingentes del Ejército y Marina Nacional y de la Policía Federal.

El reconocimiento del fuerte aumento de los secuestros por el Presidente Peña Nieto y sus instrucciones al Secretario de Gobernación de elaborar una estrategia integral para combatir este crimen de alto impacto, resulta darle a este flagelo una prioridad absoluta para corresponder a la sociedad en general.

Fuentes de la propia SEGOB adelantaron que el Secretario de Gobernación celebró ya consultas previas con gobernadores de diferentes entidades estatales de los Estados de México, Michoacán, Morelos, Guerrero, Tamaulipas, Veracruz, Durango, Oaxaca y Zacatecas.

Los altos niveles que alcanzaron las extorsiones en 2013 (igual que los secuestros de diciembre 2012 a noviembre 2013) han causado también grandes impactos en la sociedad, particularmente en las pequeñas y medianas empresas en las zonas limítrofes de un gran número de ciudades y municipios del país. Pareciera que el impacto en la sociedad en general fue incluso más profundo, porque motivó a mucha gente a emigrar a otros lugares para liberarse de las amenazas de muerte de los criminales.

La creciente inseguridad de empresas transportistas de carga y mercancía por los robos y asaltos en las carreteras nacionales y accesos a las grandes urbes, parece, según la SCT-Secretaría de Comunicación y Transporte, un problema de la deficiente infraestructura y la falta de cultura vial. Sin embargo en la realidad la inseguridad (también en ciertas rutas de transporte público y de pasajeros) es el crimen organizado, armado y extremadamente violento y la falta de medidas concretas de seguridad.

Las deficiencias en la procuración de justica, se refleja en términos generales en las altas cifras de impunidad de delitos (un 93% según el diario REFORMA), principalmente en ilícitos como robo a casa o de vehículo, homicidios, secuestros, extorsiones, violaciones sexuales, lesiones y delitos patrimoniales. Las intenciones de la PGR, hechas públicas, de proyectar una disminución de las deficiencias en la procuración de justicia para los próximos tres años, s este fenómeno y de trabajar por una justicia del nuevo siglo, fortaleciendo sus instituciones y estructuras y la capacitación de los Ministerios Públicos, resulta un tanto grotesco.

En este contexto destaca la aprobación del Senado de la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción.