Boletín de seguridad julio 2013

En el transcurso del mes de Julio 2013 la problemática de la inseguridad en el país volvió a las primeras planas de los medios en general, la prensa y los noticieros, a pesar de la “veda informativa” impuesta y “cultivada” por el Gobierno Federal.

La opinión pública volvió a poner su atención y preocupación en la dura situación real de la Seguridad Pública por las altas cuotas de violencia y de crímenes de alto impacto como secuestros, extorsiones y homicidios.

Los reportes diarios sobre las innumerables víctimas de ejecuciones, con señales de tortura, decapitación, deformación de cadáveres y otras barbaridades, que se atribuyen principalmente a luchas entre los cárteles por el control y derecho de piso por el dominio de territorios de tránsito y tráfico de drogas, recuerdan la anterior estrategia.

Además abundan reportes sobre confrontaciones y emboscadas armadas de grupos de narcos de diferentes cárteles contra unidades del Ejército, la Marina y la Policía Federal.

Esta realidad contrasta con la difusión de las versiones oficiales sobre el decrecimiento de los crímenes como resultado de la nueva estrategia de combate contra el crimen organizado del Gobierno Federal durante sus primeros siete meses de este sexenio.

En este contexto la captura del máximo Jefe del Cártel de los Zetas, Miguel Ángel Treviño Morales, el tristemente famoso “Z – 40”, el pasado 15 de julio por unidades de la Marina Nacional en Nuevo Laredo (y de otro presunto capo del Cártel Nueva Generación de Jalisco) representa en el primer semestre de 2013 un importante éxito a nivel federal.

La “ejecución” del Comandante de la Octava Zona Naval, Vicealmirante Carlos Miguel Salazar Ramonet y de uno de sus escoltas, en una emboscada en un camino paralelo a la autopista de Morelia a Puerto Vallarta, el 28 de julio pasado, por sicarios supuestamente del Cártel de la Familia Michoacán, supone un clara desafío y un duro golpe al Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

Este deplorable crimen es parte de la peor crisis que vive Michoacán y una muestra más de la ingobernabilidad a causa de la violencia, del control que ejercen bandas del crimen organizado en importantes territorios y municipios. Michoacán es un cruce territorial de intereses que pelean principalmente Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana, aparte de los cárteles de Jalisco Nueva Generación, de Los Zetas, de Sinaloa y de los restos del de los Beltrán Leyva.

En medio de estos sucesos pasó casi desapercibida la publicación del resultado de las investigaciones de la explosión en PEMEX el 31 de Enero 2013, después de seis meses, en la que murieron 37 personas. La Procuraduría General de la República, apoyada en un informe del Instituto de Geología de la UNAM, concluyó que la explosión ocurrió por acumulación de gas metano “multifactorial”, vapores de solventes y un chispazo eléctrico.

Parece que en el Distrito Federal las investigaciones policiales sobre la desaparición de 12 personas en el Bar Heaven, el 25 de Mayo 2013, van por el mismo rumbo, de manera que al Gobierno del Distrito Federal aún le quedan más de tres meses, para informar sobre el paradero (o las tumbas) de las víctimas.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

A nivel nacional los crímenes del narcotráfico y de las organizaciones criminales afectan principalmente los Estados de Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Morelos y Estado de México.

En Michoacán están a la orden del día ataques de organizaciones criminales a unidades de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, bloques de caminos y ejecuciones entre los diferentes bandos. P.ej. en un miso día reportaron seis ataques contra la Policía Federal con un saldo de 22 muertos.

Desde el mes de mayo pasado y a pesar de que el Gobierno Federal había iniciado una gran ofensiva con el desplazamiento de unos tres a cuatro mil elementos de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, no ha mejorado la delicada situación de seguridad pública. Ante la problemática situación por la ola de crímenes el Gobierno Federal se vio obligado de enviar a finales de este mes de julio refuerzo de otros 2000 elementos compuestos por tropas élite y policías federales, por lo que ya el contingente total suma 6000.

Los principales incidentes armados se producen por choques entre fuerzas federales de seguridad y los Caballeros Templarios, La Familia Michoacana y grupos de autodefensa.

En el estado de Guerrero se ha habido muchos conflictos entre grupos armados de autodefensa y unidades del ejército, con la retención de hasta más de 100 soldados durante largas horas, para negociar el canje de pobladores desarmados y apresados. Los mandos militares están muy molestos porque el gobernador se prestó a deliberar con representantes de estos grupos de civiles armados. En el mapa federal se encendieron focos rojos, porque no cesa la violencia, ni las ejecuciones (al inicio de la temporada de vacaciones hubo 15 ejecuciones en Acapulco en un día) y también los plagios van en aumento.

En el estado de Tamaulipas se refuerza el combate contra narco-cárteles y organizaciones criminales en la zona fronteriza y los gobiernos de México y Estados Unidos acuerdan estrechar la cooperación y el intercambio de información.

En el Estado de México las autoridades reconocieron la presencia de hasta cuatro narco-cárteles, entre La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, Jalisco Nueva Generación y Los Zetas, ubicados principalmente en municipios de la periferia del Distrito Federal. Estos grupos criminales causaron entre enero y julio pasado unos 311 homicidios, lo que supone un aumento de un 13.9%.

En el estado de Morelos se registran un crecimiento de plagios y también de feminicidios. El Gobierno de Estados Unidos, a través de su Oficina de Asuntos Consulares, emitió recientemente una alerta para sus ciudadanos ante la violencia y los crímenes imprevisibles.

Para hacer frente a la violencia y los crímenes y la violencia en general, el Gobierno Federal tiene preparado un plan anti- delito que será arrancado en once demarcaciones del país, que son Ciudad Juárez (Chihuahua), Comarca La Lagunera (Coahuila y Durango), Zapopan (Jalisco), Zona Metropolitana en Monterrey (Nuevo León), Acapulco (Guerrero), Tapachula (Chiapas), Benito Juárez en Cancún (Quintana Roo), Cuernavaca (Morelos), Ecatepec (Estado de México), Iztapalapa (Distrito Federal).

En el Distrito Federal las manifestaciones de los familiares de los secuestrados en el Bar Heaven siguen, sólo que ahora se habla de desaparecidos, porque por lo visto no hay peticiones de rescates por parte de secuestradores. Además la gente sigue preguntándose cómo es posible que en pleno siglo XXI y en pleno centro de la ciudad, a pocos metros de la Secretaría de Seguridad Pública del D.F. y de la Secretaría de Gobernación, pueda ocurrir un crimen tan llamativo y de tan larga duración.

Por otro lado se ha generalizado el descontento y la critica por el mal manejo de las investigaciones criminales y los problemas de Seguridad Pública. Al Jefe del GDF le resulta cada vez más difícil convencer de que en el Distrito Federal no haya presencia ni actividades de cárteles del narcotráfico y de organizaciones criminales, dado el aumento de narcomenudeo, extorsiones, cobro de derecho de piso, trata, etc.

Comentarios

En la actualidad la violencia, los secuestros, las extorsiones y los homicidios constituyen el principal reto del crimen para el Gobierno Federal. Por lo tanto, las Fuerzas Armadas, el Ejército Nacional y la Armada Nacional, junto con la Policía Federral, siguen siendo los pilares fundamentales de la nueva Estrategia de combate contra el Crimen Organizado.

La integridad de los cuerpos militares es imprescindible para que el Gobierno Federal pueda cumplir sus obligaciones de restablecer el orden, la seguridad y gobernabilidad en los Estados, donde el crimen organizado, en ciertas partes en cooperación con diferentes grupos de autodefensa civil, controlan amplios territorios y cogobiernan con autoridades corrompidos.

El proyecto de constituir una Gendarmería Nacional como instrumento para emplazar gradualmente las Fuerzas Armadas y apoyar la Policía Federal parece que está paralizado.

El Estado de Michoacán vive su más grave crisis de ingobernabilidad por el poder y cogobierno que ejercen los cárteles de Los Templarios y La Familia Michoacana en importantes municipios, además de la disminución de la confianza de los ciudadanos. En consecuencia el Gobierno Federal se ve obligado restablecer la seguridad, el orden público, restituir las autoridades locales y reconstruir el tejido social con el apoyo de fuertes contingentes de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal.

Parece que la proliferación de los llamados grupos de “autodefensas”, especialmente en Michoacán y Guerrero, pero también en otras entidades estatales, sigue, a pesar de que el Gobierno Federal está tomando medidas para contrarrestar este fenómeno. Resulta que en muchos lugares los “autodefensas” están sometidos al imperio del crimen organizado, actúan contra las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, con bloqueos y retenes de carreteras, autopistas y caminos rurales. Se considera que los “autodefensas”, que en principio justificaban su razón de ser por el vació de poder en ciertos gobiernos estatales y municipales, se han convertido en un problema más de la inseguridad.

Con la captura del “Z–40”, jefe del Cártel de los Zetas, es de esperar que la lucha interna por el futuro liderazgo cause más violencia y asesinatos e incluso enfrentamientos con otros cárteles por el dominio de ciertos territorios.

En el Distrito Federal es muy difícil que el inicio de discusiones para regularizar o legalizar la Mariguana, desvíe la atención de la problemática actual de la presencia de narco-cárteles y organizaciones criminales.