Boletín de seguridad mayo 2013

A nivel nacional parece que después de los primeros seis meses, la popularidad del Presidente Enrique Peña Nieto y de su Gobierno está cuestionada, pues prevalece la percepción que la violencia y los crímenes no bajan y la economía no da signos de crecimiento.

Según información de la Secretaría de Gobernación, los homicidios registrados en el mes de mayo sumaban 954, lo que supone por segunda vez en seis meses una disminución de un 7% (en comparación con las cifras del año anterior). Estos datos no tranquilizan ni conforman a nadie, toda vez que se han filtrado cifras que indican que del primero de diciembre 2012 al 31 de mayo 2013 se han producido en total 6mil 250 homicidios, o sea un promedio mensual de unos mil 40 asesinatos.

Además, según datos del Consejo Ciudadano, los secuestros en el país están al alza con un incremento del 33% de enero a abril de 2013.

En la economía aparecieron focos amarillos por la corrección del crecimiento pronosticado de un 5% anual a un 3.8%, lo que también refleja un déficit de 300 mil empleos en los primeros meses del año.

La OCDE - Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico considera que México puede conseguir un crecimiento de 5% para finales de 2013 (y durante los próximos diez años), después de la aprobación de las reformas económicas y estructurales.

Muchas empresas privadas reclaman al gobierno federal que aún no ha liberado los recursos económicos para que el sector público arrancara con las obras públicas, lo que serviría para dar definitivamente nuevos impulsos a la economía nacional.

La AMCHAM – Cámara de Comercio de Estados Unidos en México, a instancias de su responsable de seguridad, reportó que las extorsiones a Empresas Estadunidenses en México se incrementaron en el último año en un 100%, lo que provocó un “éxodo” de inversiones y daños considerables en la creación de empleos y oportunidades.

La máxima preocupación ha representado el Distrito Federal por la desaparición o plagio de 12 o hasta 13 individuos en el Bar Heaven Afters, el 26 de Mayo, a plena luz del día en la conocida Zona Rosa. La falta de resultados de las investigaciones y los asesinatos de un hombre del hampa en la Colonia Condesa, delante del Bar Black y de cuatro personas en la Colonia Morelos (en la zona de Tepito) en el Gimnasio Body Extrem, han cuestionado seriamente la capacidad y el manejo de crisis del Jefe del Gobierno Miguel Ángel Mancera. Además la trascendencia que tienen estos crímenes cuestionan seriamente la capacidad y credibilidad de las autoridades responsables del D.F.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

El Estado de Michoacán resultó nuevamente el más conflictivo y problemática de todo el país por la fuerte presencia, las actividades y control de los Cárteles Los Templarios, La Familia, entre otros, en amplias regiones y zonas, especialmente en la Tierra Caliente.

El férreo control que ejercían estos cárteles sobre agricultores y comerciantes en amplias zonas del estado, principalmente en la Tierra Caliente y otras comarcas colindantes, con secuestros, extorsiones y asesinatos para amedrentar a los campesinos, ha empeorado considerablemente la Seguridad Pública en los últimos meses.

Con la designación de un General en activo del Ejército mexicano se militarizó el combate de los narco-cárteles para iniciar como primera medida el restablecimiento del vacío institucional.

Para reforzar la lucha contra el crimen organizado en el estado, el Presidente Enrique Peña Nieto, de acuerdo con su Gabinete de Seguridad, ha tomado a principios de este mes de mayo la decisión de enviar un numeroso contingente del Ejército, la Marina Nacional y de la Policía Federal.

Después de que se produjera un llamativo incidente entre un grupo de defensa civil y parte de una unidad del ejército al mando de un general, que cayó en una emboscada y fue retenida durante unas ocho horas, la táctica empleada por las fuerzas federales en su conjunto contra los narco-cárteles están dando ya resultados positivos.

Según ICESI – Instituto Ciudadano de Estudios sobre Inseguridad, el Distrito Federal, los Estados de Tamaulipas, Baja California, Michoacán, Guerrero, Veracruz y el Estado de México, son las entidades de mayores incidentes de delitos graves y de crímenes de alto impacto.

También siguen preocupando los fenómenos del –aún- creciente número de los grupos de autodefensa. Muchos de ellos actúan fuera de la ley, atacan a autoridades y unidades del ejército, erigen retenes y cometen crímenes como extorsiones, secuestros y asesinatos.

Ademas no se puede excluir que algunos de estos grupos colaboran con células de narco-cárteles, que a cambio les facilitan armas, incluso de uso exclusivo para el Ejército. Parece que se han dado casos en Estados como Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Nuevo León (en la comarca de La Lagunera), Estado de México, Morelos.

Sin embargo hay indicios que la situación de inseguridad y del crimen organizado está mejorando principalmente en Chihuahua y Tijuana. Además en algunos estados del norte del país se percibe una leve disminución de los crímenes.

En el Distrito Federal el secuestro (desaparición) de hasta 12 (o 13) personas a plena luz de un día domingo (26 de mayo), en la tan conocida Zona Rosa y tenerlos tanto tiempo resguardados, requiere por parte de los criminales poder operativo e infraestructura, además de la imprescindible colaboración de policías corrompidos.

Es muy difícil desligar los asesinatos del secuestro de manera que estos crímenes en su conjunto constituyen una muestra de la débil posición del Jefe del D.F., Miguel Ángel Mancera, que durante sus primeros seis meses de Gobierno no se cansó de asegurar y repetir, que en el D.F. no existían, ni narco-cárteles, ni organizaciones criminales y que los delitos y crímenes estaban bajo control del gobierno y las autoridades encargados de la seguridad pública.

Además recién ahora, según el informe del Consejo de Ciudadano, sale a la vista que en la Ciudad de México se produjeron entre enero y mayo aumentos en los homicidios (6.3%), los secuestros 12.5%) y la violencia por el uso de armas de fuego (11.5%).

Pero por otro lado hay que mencionar también que, según datos del Consejo Ciudadano, hay ilícitos que ofrecen un claro decrecimiento, como el robo de vehículos, robo de pasajeros en el Metro, robo a transeúntes, roba a casa habitación, robo a comercios, robo a taxis y violaciones.

Comentarios

En términos generales prevalecen dudas que la nueva estrategia de Seguridad Nacional del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto haya podido lograr éxitos considerables en el combate al crimen organizado. La otra duda es si el Presidente pueda cumplir con su promesa de bajar la violencia, los homicidios y secuestros en un 50% en el primer año de su gobierno.

Por otra parte existe la impresión, que el Gobierno Federal y sus máximos responsables del Gabinete de Seguridad, no han convencido en el ejercicio de su autoridad, ni tampoco en su voluntad y decisión de combatir la corrupción y la impunidad.

Pero pareciera que hay menos quejas en la población sobre presuntas violaciones de los Derechos Humanos por parte de militares involucrados en el combate al narcotráfico. Los elementos del Ejército, la Marina Nacional y también la Policía Federal, tienen órdenes de actuar con más precaución, menos violencia y arbitrariedad.

Entre las preocupaciones en general figuran la presencia y las actividades de los cada vez más numerosos grupos de autodefensa, sus crímenes y presunta cooperación con el narcotráfico, pero también la ingobernabilidad en ciertas regiones de Estados del Norte y principalmente en el Estado de Michoacán.

En el Distrito Federal se considera que el “levantón” en la Zona Rosa y los siguientes, no menos llamativos crímenes, han rebasado al gobierno y a su Jefe, como lo demuestra también la larga fase de “misterio” por la falta de resultados de la investigación. Las reiteradas declaraciones del Jefe del Gobierno del D.F. que no hay presencia de narco-cárteles y organizaciones criminales, ya no convencen, ni a seguidores ni a ciudadanos en general.

Finalmente queda la duda si los plagiados o desaparecidos siguen y aparecerán con vida. En todo caso, la actual situación de la Seguridad Pública en el D.F. es una clara señal de alerta al Jefe del Gobierno del D.F., e incluso al Presidente del Gobierno Federal, para evitar de cualquier manera, que la capital del país se convierta (también) en baluarte de los narcotraficantes como otras ciudades del país (Tijuana, Chihuahua).