Boletín de seguridad febrero 2013

A primera vista predomina la impresión que el narcotráfico y el crimen organizado ocuparon durante el pasado mes de febrero 2013 menos espacio y atención en los medios que en los primero dos meses (diciembre y enero pasado) del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

La publicación de la alarmante cifra de más de 26 mil desaparecidos, ocurridos durante el sexenio pasado del ex Presidente Felipe Calderón, representa desde un sensible problema adicional dentro de la problemática de seguridad nacional, puesto que el Gobierno de Enrique Peña Nieto se ve obligado a esclarecer (depurar, hacer justicia) esta obscura herencia.

En todo caso la "Operación Maestra", con la detención, encarcelación y el dictamen de Auto de Formal Prisión, por un juez federal contra Elba Esther Gordillo, la hasta hace poco todopoderosa líder del SNTE, por los cargos de lavado de dinero y crimen organizado o, expresado de otra manera por delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, desvirtuó aún más la atención de la problemática de la (in)seguridad nacional.

El otro complejo temático que acaparó la atención ciudadana giró alrededor de la aparición de un gran número de diversos e informales (ilegales) grupos de "Autodefensa Civil", "Guardias Civiles", Guardias Comunitarias", con actividades y consecuencias que afectan (o pueden afectar) en la situación de seguridad y estabilidad nacional.

En todo caso, el Presidente y su Gobierno han dado muestras de autoridad y de dar cauce para encaminar la justicia de combatir la corrupción e impunidad (en un principio de círculos de poderes fácticos).

Resumen de la Situación de Seguridad Pública Nacional

La inseguridad en México, como lo demuestra el cuadro actual de las altas cuotas de violencia y crímenes, causados por narco-cárteles y organizaciones criminales, no ha cambiado de hecho en todo el país.

El fenómeno de la aparición de numerosos "Grupos de Autodefensa", organizados por grupos civiles informales (ilegales) armados, que de hecho no son totalmente nuevos, pues han existido tradicionalmente en muchos pueblos y etnias en diferentes Estados del país. Pero llama la atención, que ahora, coincidiendo con el nuevo gobierno y que por su gran protagonismo se han convertido en un gran reto para que las autoridades de los tres niveles Federal, Estatal y Municipal, para que tomen medidas inmediatas de control y sometimiento.

Se debe evitar a como dé lugar, que estos grupos, por sus diversos orígenes y objetivos, se conviertan en "Grupos Paramilitares" (al estilo colombiano) influenciados y financiados por narco-cárteles o grupos políticos extremos. Ya hay indicios que algunos grupos de Autodefensa Civil (o similares) han sido penetrados por organizaciones de narcotraficantes y cuentan con armamento y financiamiento de éstos. En la actualidad se reportan grupos de Autodefensa Civil en 68 municipios de 13 Estados de (aparte en unos 22 municipios étnicos) a nivel nacional.

En los Estados de México, Morelos, Michoacán, Guerrero, Nuevo León, Jalisco, Coahuila, Chihuahua, Sinaloa, Oaxaca, Veracruz, principalmente, cuentan ya con una fuerte presencia de diferentes grupos civiles de autodefensa, que persiguen por su cuenta y sin base legal defender y proteger, e incluso hacer justicia, sus comunidades.

Estos grupos de autodefensa civil que están principalmente ubicadas en zonas con una fuerte presencia de narco-cárteles y organizaciones criminales, de esta manera que se ha complicado aún más el combate contra la violencia y el crimen por parte de la Policía Federal, el Ejército y la Marina Nacional, las policías estatales y municipales.

El panorama de inseguridad en todo el país no ofrece por lo general grandes cambios. Entre las actividades de más violencia y crimines destacaron durante este mes de febrero pasado:

El Distrito Federal y su zona conurbada con el recrudecimiento de la violencia, los crímenes en general y la presencia de grupos de narcos, como demuestran las olas de ejecuciones y homicidios, principalmente entre grupos del narcomenudeo. En varias delegaciones se han reportado gran número de ajustes de cuentas entre diferentes redes de cárteles por controlar el narcomenudeo (Zona Rosa, Gustavo A. Madero, etc.).

El barrio de Tepito, conocido como zona neurálgica del crimen, se ha convertido (además) en zona de venta de armas y drogas por la presencia y demanda de narcotraficantes.

Para dar más seguridad a los turistas en la ciudad de México que frecuentan la zona histórica y de muesos, el Gobierno del D.F. ha creado una agrupación de policías para la protección de turistas y de un grupo de policías especializados en atender manifestaciones juveniles en la vía pública.

En las zonas oriente del Estado de México, principalmente en Nezahualcóyotl diferentes bandas y grupos criminales, supuestamente del Cártel La Familia Michoacana, amenazan con asaltos, balaceras y asesinatos a empresarios y operadores de transporte público para exigir el cobro de piso, ante la pasividad de los policías. Para contrarrestar la violencia contra el transporte público las autoridades han informado que se instalarán 500 videocámaras en el límite de Nezahualcóyotl y las delegaciones capitalinas de Iztapalapa, Iztacalco y Venustiano Carranza.

A partir del 5 de febrero pasado opera un grupo especial de 350 agentes de la Policía del Transporte para la vigilancia y protección de diferentes líneas y rutas del transporte público.

En Ecatepec, Valle de Chalco, Naucalpan, Ixtapaluca y Nezahualcóyotl los homicidios (decapitaciones) se han vuelto otra vez más frecuentes.

A nivel nacional es importante señalar que la Comisión Nacional de Seguridad está enfocando su programa de acciones y recursos al combate y prevención de los delitos en principio a 57 demarcaciones, con 48 municipios, 2 delegaciones del DF y 7 zonas de su área metropolitana, con un total de unos 39 millones de habitantes y se registran el 40% de los crímenes. Se mencionan específicamente estados como Tijuana, Baja California, Chihuahua, D.F., Estado de México, Guerrero y también los Estados de Morelos, Michoacán, Culiacán, Sinaloa, Durango, Tamaulipas, Jalisco, Querétaro, Veracruz y Zacatecas.

Comentarios

En vísperas de los primeros 100 días del Presidente Enrique Peña Nieto y su Gobierno, la situación real de Seguridad Pública sigue prácticamente igual, a pesar del anuncio de una nueva estrategia de seguridad y la promesa de reducir las altas cuotas de violencia, homicidios y secuestros hasta en un 50% a corto plazo (en el primer año).

La aparición y las actividades de diversos grupos civiles de Autodefensa, en casi la mitad de los Estados de la República Mexicana, se han sumado a la persistente ola de confrontaciones, atentados y crímenes a mano armada, que mantienen los narco-cárteles y las organizaciones criminales como reto al gobierno federal en todo el país.

La corrupción e impunidad siguen vigentes, a pesar de los intentos del Presidente de hacer prevalecer su autoridad y la rectoría del Estado dentro del nuevo Programa Nacional de Seguridad y Prevención del Delito.

La ratificación por el senado de la República del Comisionado Nacional de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, parece que dará un nuevo empuje a la anunciada creación de la Gendarmería Nacional y la renovación de la Policía Federal para la cooperación con los diferentes Estados, los gobernadores y autoridades de los tres niveles.

Dentro de las prioridades figuran, entre otras, la reorganización del sistema penitenciario nacional (y estatal), atrapar a los grandes capos de los narco-cárteles (primer objetivo El Chapo Guzmán), avanzar en la cooperación activa con los países de Centroamérica en el combate al narcotráfico y crimen organizado y medidas más estrictas contra el lavado de dinero de norte a sur.