Boletín de seguridad enero 2013

Las grandes esperanzas de la sociedad ante la estrategia del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto contra la violencia y los crímenes de alto impacto han sido hasta ahora rebasadas por la “cruda” realidad de los hechos.

Las cifras registradas -por Grupo Reforma- indican que en los primeros dos meses (diciembre y enero) indican 2139 homicidios. Con estos resultados se aleja el regreso a la normalidad.

Al final del mes de Enero de 2013 se percibe claramente que la violencia y las actividades criminales del crimen organizado en todo el país no han perdido fuerza. Los estados más violentos son Nuevo León, Durango, Coahuila y Sinaloa en el norte y en el centro se han incrementado los crímenes en los estados de México, Morelos, Michoacán y Guerrero.

Los Estados de más el incremento de secuestros son Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Sinaloa, Durango, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Veracruz. Hasta ahora los parámetros de inseguridad y violencia son los mismos del sexenio pasado.

En consecuencia el Ejército ha desplegado desde principios de año unos 14 mil efectivos para reforzar el patrullaje en 13 Estados como son Estado de México, Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Chihuahua, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Aguascalientes y Zacatecas.

A instancias del Gabinete de Seguridad el Sistema Nacional de Seguridad Pública, de acuerdo con los gobernadores y en cooperación con las Secretarias de Defensa y Marina Nacional, se han redefinido el plan anti-crimen y las cinco zonas de mando regionales, como son la Zona Noroeste, Noreste, Occidente, Centro y Sureste.

La Secretaría de la Defensa Nacional reestructuró las 12 Comandancias Regionales y sus 46 Zonas Militares, con las disposiciones personales correspondientes.

Resumen de la Situación de Seguridad Pública

La terrorífica explosión en el edificio B 2, anexo del complejo de la sede de PEMEX, el 31 de enero en plena Zona Metropolitana del D.F., que causó 38 muertos y un centenar de heridos, se convirtió en durísima prueba para el Gobierno Federal por su trascendencia política a nivel nacional y en consecuencia para la reforma energética (y de PEMEX).

Entre los crímenes que (aún) muestran la violencia y el inquebrantable poder del crimen organizado, la corrupción y su infiltración en diferentes cuerpos policiales, figuran: El secuestro y asesinato de 17 miembros del grupo musical Kombo Kolombia, el 25 de enero en una cantina a unos 40 kilómetros de Monterrey.

La agresión de un comando armado el 4 de febrero 2013 contra un grupo de 13 turistas y la violación de seis mujeres españoles en la playa Barra Vieja de Acapulco.

Un intento de atentado de policías estatales contra la camioneta del procurador del Estado de Morelos y su equipo de seguridad, el 8 de febrero en Cuernavaca, con 4 policías muertos.

Durante el período de información se ha presentado un aumentado de crímenes de alto impacto y de narcomenudeo en gran parte del país.

En el Estado de México, en los municipios y ciertas delegaciones de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, se han registrado un considerable aumentado de violencia, narcomenudeo y de diversos crímenes, como homicidios, extorsiones, secuestros, robos armados a vehículos y casa-habitación, asaltos a mano armada a estaciones de transporte público y atracos de pasajeros.

Como vialidades más peligrosas se señalan las de Naucalpan, Tlalnepantla, Huixquilucan, Atizapán, Cuautitlán Izcalli, Cocalco, Ecatepec y el corredor turístico de Las Pirámides, Nezhualcóyotl y Valle de Chalco.

En la mayoría de los municipios del Valle de México los vecinos enfrentan extorsiones, en Toluca el año 2013 comenzó como uno de los periodos más violentos y con más asesinatos (decapitados con narco-mensajes) a cargo de diferentes organizaciones criminales.

La prensa denuncia una verdadera ola de asesinatos durante el mes de enero (del 1 al 24 se reportaron 72 homicidios) en el Estado de México.

El gran número de asesinatos se atribuyen a pugnas y ajustes de cuentas entre grupos del crimen organizado, principalmente Los Zetas y La Familia.

Las autoridades del Estado de México y de los Municipios más golpeados han pedido al Ejército y la Marina reanudar y reforzar sus patrullajes, junto con las policías estatales.

Este repunte de violencia y homicidios originó recién una reunión en Toluca del Secretario de Gobernación, del Jefe del Distrito Federal y los gobernadores de los Estados de México, Puebla, Morelos, Guerrero, Hidalgo y Tlaxcala, para revisar la estrategia de seguridad actual e implementar un “Escudo del Centro” para blindar esta región contra el crimen organizado y la delincuencia común y garantizar con el apoyo del Ejército, la Marina y Policía Federal la seguridad de de la red de carreteras (de 72 tramos) de toda la Región Centro.

En el Distrito Federal y en la Zona Metropolitana de la Ciudad repercute lógicamente la alarmante ola de violencia y crímenes, el considerable aumento de los homicidios, secuestros, extorsiones, etc., que afectan al Estado y Valle de México.

Aunque el Jefe del D.F., Miguel Ángel Mancera, ha negado reiteradamente la presencia del crimen organizado y de narco-cárteles, hay indicios de una mayor presencia y aumento de actividades criminales, no solamente en la Zona Metropolitana, sino en la Capital, como homicidios (p.ej. 22 el segundo fin de semana), secuestros y extorsiones.

El panorama de la Seguridad Pública en el D.F. también indica un crecimiento de las actividades de bandas e individuos solitarios de la delincuencia común, como lo reflejan los asaltos a coches y robos a mano armada en centros comerciales (Gran Sur) contra transeúntes, paraderos de transporte público, robo a casa habitación confrontaciones y balaceras entre delincuentes y policías, narcomenudeo y extorsión de pequeños comerciantes, hasta a médicos.

Entre las Delegaciones más amenazadas por el crimen organizado y la delincuencia común figuran Iztapalapa y Gustavo A. Madero por secuestros, Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Cuajimalpa y también Miguel Hidalgo por robo (y saqueo) a casa-habitación, Xochimilco
por asaltos y saqueos a transeúntes.

El Jefe del D.F., Miguel Ángel Mancera, declara la Seguridad Pública y Salud como máximas prioridades de su gobierno y busca la interlocución con el Gobierno Federal y el apoyo, la cooperación y coordinación con las Fuerzas Federales de Seguridad, así como la participación en las estrategias establecidas para blindar y dar más seguridad a los estados del centro del país. Sin embargo reitera que no quiere presencia del Ejército en el D.F.

El Estado de Nuevo León superó últimamente a Sinaloa y Chihuahua en violencia y se ha convertido en el Estado más peligroso del país por el considerable aumento (42%) de ejecuciones. Su capital Monterrey se ha convertido en la ciudad más violenta del estado.

El atroz crimen contra el Grupo Musical Kombo Kolombia, el 25 de enero a unos 40 kilómetros de Monterrey es, forma parte de la violenta lucha entre los cárteles de Los Zetas y del Golfo, por el dominio del trasiego de drogas en este Estado. El traslado y abandono de los muertos por un comando de narcos, presumiblemente de Los Zetas en un Rancho en la estratégica carretera Monterrey – Monclova (colindante con el Estado de Coahuila), es un claro indicio.

En los Estados de Durango y Coahuila, principalmente en la Zona que forma la Comarca Lagunera, grupos de diferentes narco-cárteles han desatado una ola de violencia con ataques a alcaldes y autoridades con un saldo de unos 140 muertos entre diciembre y enero pasados.

El Estado de Guerrero registra cada vez más violencia y un número más alto de homicidios, secuestros, extorsiones y de asesinatos entre civiles y policías.

El Puerto de Acapulco, hasta hace poco uno de los más atractivos centros turísticos a nivel nacional e internacional, a pesar del “Operativo Guerrero Seguro”, con la participación de unidades del Ejército y la Policía Federal, se ha convertido en los últimos meses en la segunda ciudad más violenta del mundo; su promedio de homicidios se cifra en 142.88 por cada 100 mil.

La agresión de un comando armado el 4 de febrero pasado a un grupo de turistas y la brutal violación de seis mujeres de nacionalidad española en la playa Barra Vieja que forma parte de la zona turística del Puerto de Acapulco ha sido un fuerte impacto para el turismo internacional y ha ratificado la alta peligrosidad de este destino turístico.

Además la creciente violencia, los asesinatos y la inseguridad en el Estado de Guerrero se deben en gran parte a la importancia que tiene el Puerto de Acapulco para los narco-cárteles como punto de entrada, tránsito y corredor de distribución de drogas principalmente a los estados del centro del país, particularmente a los mercados de consumo en el Estado de México y el D.F.

El Estado de Chihuahua, hasta hace poco el más violento del país, ha bajado los índices de crímenes de Ciudad Juárez de un promedio 300 asesinatos al mes a 28, Chihuahua como capital del estado de un promedio de 28 a 30 asesinatos por mes a escasos 7.

Según datos de autoridades correspondientes estos considerables resultados se consiguieron por ciertas medidas de reorganización administrativa, como p.ej. creación de la Policía Estatal, que eliminó los cuatro diferentes cuerpos de seguridad municipales, traslado de reos federales de las cárceles de estatales a presidiarios federales, reformación de la Constitución estatal.

Comentarios

Sería erróneo interpretar este resumen de la situación de seguridad pública, basado en los crímenes cometidos por el crimen organizado durante enero y principios de febrero del año en curso, como crítica o duda en la eficiencia de la estrategia de seguridad nacional del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto.

La actual estrategia, concebida principalmente en base a un profundo y profesional análisis de los antecedentes, éxitos y fracasos del anterior gobierno, no solamente requiere tiempo para arrancar exitosamente, sino sobre todo confianza y apoyo de los más amplios círculos de la sociedad.

La percepción del manejo estratégico ante los recientes casos de emergencia, como la explosión de PEMEX, la violación de seis turistas españolas, el aumento de la violencia y de los crímenes en el Estado de México, en los Estados del Centro y Norte del país, han demostrado la capacidad de reacción del Gobierno y su Gabinete de Seguridad.

Este Gobierno está consciente que entre sus máximas obligaciones figura dar y garantizar seguridad y protección a los ciudadanos, las familias y la sociedad.

La reacción ante la creciente aparición de grupos civiles de autodefensa en zonas rurales y municipios desamparados en diferentes zonas del país ha sido rápida y acertada. La seguridad y la protección son monopolio del Estado.

Pero…..aún queda mucho por hacer.