Durante todo el mes de septiembre 2012 la problemática de seguridad pública giró alrededor de la ofensiva que las narco - organizaciones han iniciado a principios del pasado mes de agosto.

Panorama general

La ola de extrema violencia y crímenes repercute prácticamente en todo el país que ha convertido amplias regiones en verdaderas zonas de guerra, con narco-bloqueos de carreteras, ataques y asaltos contra unidades e instalaciones del ejército y la marina, la policía federal y las policías estatales.

Parece que esta ofensiva es una demostración de su inquebrantable potencial de violencia, poder de fuego y capacidad de control de amplios territorios principalmente en regiones del norte y centro del país, además de hacer énfasis en su fuerza de penetrar y corromper instituciones gubernamentales federal y estatales para sobornar funcionarios, incluyendo el poder ejecutivo, la seguridad pública y la procuración de justicia.

Esta ofensiva está causando fuertes repercusiones de inseguridad y terror en las más diversas esferas de la sociedad por los altísimos costos de vidas humanas, por el aumento de sus crímenes más impactantes como son las extorsiones, los secuestros, el comercio (trata, emigrantes) de personas, el robo de vehículos, el asalto a transporte de carga, incluyendo el robo (ordeña) de pipas (y ductos) de petróleo y gas de PEMEX y la proliferación del consumo de drogas (narcomenudeo) en el mercado nacional.

Desde el inicio de esta escalada de extrema violencia las narco-organizaciones han abierto diversos (nuevos) "frentes de guerra", principalmente en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, San Luis Potosí, Guerrero, Morelos, Michoacán y el Estado de México, como demuestran los innumerables asesinatos y homicidios y los cadáveres torturados, masacrados y degollados tirados en la vía pública o colgados en puentes.

Un alto porcentaje de los asesinatos y homicidios tienen su origen en la lucha entre diferentes cárteles, debido en parte por notables divisiones de ciertas organizaciones, principalmente por el control (derecho, cobro) de piso, control de aeropuertos, puertos marítimos, carreteras nacionales y municipios de valor estratégico para ellos.

En el Estado de México recrudeció la lucha entre ciertos cárteles para fortalecer su dominio sobre ciertas localidades de valor estratégico, especialmente en

Nezahualcóyotl, en el valle de Chalco y recientemente también en Ecatepec, con asesinatos de policías, extorsiones de comerciantes, ajustes de cuentas por narcomenudeo, por lo que a instancias del gobernador y autoridades locales entró el ejército a colocar retenes y patrullar las localidades estratégicas amenazadas ("operativo Neza").

Independientemente que las autoridades del Distrito Federal niegan que la conflictiva situación delictiva en la zona conurbada haya tenido hasta ahora impacto alguno, no se puede excluir que en cualquier momento repercuta en zonas metropolitanas. (Como dato interesante en este contexto es, que en la zona del Valle de México se venden el 60 por ciento de la producción de autos blindados en México!).

Esta ola de violencia y crímenes afecta también muy particularmente la zona occidente-pacífico sur por lo que los gobiernos de los estados de Jalisco, Aguascalientes, Colima, Michoacán, Zacatecas y Nayarit están considerando seriamente la creación de un frente común contra las narco-organizaciones.

Últimamente las narco-organizaciones han generado de una manera más notoria incidentes criminales que se caracterizan cada vez por más crueldad y saña y ponen de manifiesto su total irrespeto a las vidas y los derechos humanos, quizás por la necesidad sembrar más terror e intimidación en ciertos sectores sociales so pretexto de facilitar la labor de reclutamiento de nuevos sicarios (las principales víctimas de criminalización son los jóvenes).

Ejemplos: Durante un sepelio en Torreón (Coahuila), un comando armado mató a nueve personas e hirió a otros 16 asistentes; los asaltantes de un autobús de pasajeros tiraron a dos pasajeros en plena marcha, luego en la próxima parada mataron al chofer y quemaron el vehículo; en Monterrey, después de sus secuestros, aparecieron los cadáveres de dos empresarios y ex diputados (Hernán Belden y de David Villareal); en el Estado de México, Guerrero y Sonora se reportaron los asesinatos de varios diputados regionales y federales; en Nuevo Laredo (Tamaulipas) matan a tres jefes de policía; en Torreón (Coahuila) un comando de criminales atacó las instalaciones de la Cruz Roja con ráfagas de ametralladoras; en la Refinería de PEMEX en Salamanca fueron asesinados dos directivos (posiblemente en relación con la ordeña de ductos).

Las cada vez más insistentes amenazas a periodistas, con un saldo de 16 reporteros asesinados en los últimos 12 meses, no solamente convierten a México en uno de los países más peligrosos de reporteros a nivel mundial sino forman también parte del negro panorama de la inseguridad.

La reciente fuga de 131 reos del Cerezo de Piedras Negras llamó mucho la atención, especialmente por los indicios de la supuesta implicación del Cártel de Los Zetas, cuyo motivo podría haber sido practicar una nueva forma de reclutamiento de sicarios.

Por otro lado la fuga de reos a gran escala de cárcel federales y estatales con las implicación de los responsables tiene una gran "tradición" en México.

Conclusiones

La "estrategia integral y de militarización de la guerra frontal contra el narcotráfico" del Presidente Felipe Calderón y de su gobierno, para hacer frente a las organizaciones criminales, modernizar y fortalecer las instituciones de seguridad y justicia y de reconstruir el tejido social, no ha funcionado tal cual.

Lo demuestran la actual ofensiva y escalada de los crímenes de las narco-organizaciones en todo el país, la problemática de la inseguridad y las crecientes cifras de homicidios, extorsiones y secuestros, seguidos por el robo a transeúntes y en el transporte público, el robo de vehículos, reportado recién por el INEGI según "Evipe" - Encuesta de Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública 2012.

Otros estudios (de INCEGI, ICESI, ETC.) indican, que las cifras referente a los principales crímenes han sufrido un alarmante aumento a lo largo de este sexenio, desde 2006 a 2012, sin que el considerable incremento del presupuesto y gastos del gobierno en su combate a las narco-organizaciones hayan podido revertir el avance del crimen organizado en todo el país (en el 2011 los gastos llegaron a representar un 1.38 por ciento del PIB!).

Los nefastos resultados de esta estrategia se reflejan principalmente en el altísimo número de víctimas (según INEGI unos 95 mil hasta 2011), la extensión de la corrupción a todos los niveles en los gobiernos Federal y Estatales (municipales), en la consiguiente impunidad, deficiencias en la procuración de justicia y el Estado de Derecho.

No se ha logrado modernizar y fortalecer las instituciones de seguridad y reconstruir el tejido social", ni eliminar el comercio de drogas, ni abolir el consumo de drogas.

La dispersión de los narco-cárteles (en 2006 existieron seis grandes cárteles, ahora hay por lo menos un total de 14) ha aumentado la presencia y el poder de los narco-cárteles en todo el país y los ha convertido en organizaciones trasnacionales, que a su vez han extendido su presencia y actividades a un total de 16 países, entre Estados Unidos, Centro y Suramérica y Europa y han incrementado sus actividades en el tráfico de drogas hacia los mercados en Estados Unidos y Europa.

En resumen: La Seguridad Pública y Nacional tiene, ante todo, absoluta prioridad.


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