Diputados pretenden facilitarles su 'trabajo' a los secuestradores

Los diputados Jaime Arturo Vázquez Aguilar (sin partido) y Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez (del Grupo Parlamentario del PRI), propusieron una reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y a la Ley del Registro Público Vehicular, a fin de imponer un registro especial de vehículos blindados y obligar a que los mismos porten de manera visible un holograma que los identifique.

Esta propuesta absurda y carente de la menor justificación, lejos de redundar en favor de la seguridad pública lo único que hará es facilitarle a los secuestradores (y a otros delincuentes) sus actividades criminales. Ahora los plagiarios ya no tendrán que andar a la búsqueda de secuestrables: ahora los secuestrables estarán a la vista de todos, claramente identificables.

Mediante el holograma los criminales:

  • Podrán determinar cuales de las personas que buscan secuestrar cuentan con la protección de vehículos blindados y cuales no.
  • Respecto a sus blancos sin vehículo blindado, el saber que no lo tienen los animará a intentar el plagio cuando la víctima vaya en su automóvil, a sabiendas que carece de protección.
  • Respecto a sus blancos que sí tienen vehículo blindado, eso no los va a desanimar: porque para ellos quien trata de protegerse es un secuestrable de especial interés (pues suponen que tiene grandes recursos económicos) y porque intentarán el plagio cuando su víctima se encuentre fuera del vehículo, sin protección (por ejemplo mediante un retén como el utilizado para secuestrar a Fernando Martí en el Distrito Federal en 2008).
  • Los sicarios del crimen organizado sabrán que vehículos hay que robar preferentemente. Los blindados les ofrecerán la ventaja de la protección contra el fuego adverso en sus acciones criminales. Y les bastará con quitar el holograma para que aparenten que vehículo no está  blindado. Si los delincuentes matan, secuestran, roban ¿Qué les importará quitar un holograma aunque ello fuera castigado con la cadena perpetua o la pena capital?
  • Los capos del crimen organizado además dejarán de comprar vehículos ¿para que comprarlos si sus matones pueden robar tantos como quieran con solo salir a la calle?

Y aun cuando el holograma no se aprobara, el mero registro es un enorme peligro. Así como son comercializadas en el mercado negro las bases de datos del Renaut, así se comercializarán las bases de datos de propietarios de vehículos blindados.

El hecho de que la policía lleve este registro, lejos de ser motivo de menor preocupación, sería motivo de mayor alarma ¿Acaso ignoran los señores diputados Vázquez Aguilar y Acosta Gutiérrez que en al menos uno de cada 10 secuestros están implicados policías o ex policías?

Los diputados Vázquez Aguilar y Acosta Gutiérrez quieren hacer creer que con el registro y el holograma se evitará que los delincuentes utilicen vehículos blindados o que gracias al registro la policía detectará a delincuentes. Pero ellos no son capaces de explicar de que manera el registro y el holograma van a impedir que los vehículos blindados sean utilizados por criminales, porque simplemente esas medidas absurdas no servirán para eso.  Tampoco el registro sirve para detectar nada, pues ningún capo es tan tonto como para registrar un vehículo a su nombre.

De hecho no existe forma que los delincuentes hagan lo que quieran mientras no sean detenidos y el que usen vehículos blindados, por cierto, no le ha impedido a la policía o al ejército detenerlos. Son la corrupción, la protección, la incompetencia, la negligencia, la falta de voluntad política de los gobernantes, lo que ha hecho crecer a la delincuencia sin cesar…no los vehículos blindados.

Los diputados Vázquez Aguilar y Acosta Gutiérrez parten del prejuicio de que si alguna persona tiene un vehículo blindado lo más probable es que sea un delincuente. Pero su suposición no tiene fundamento, es pura ignorancia, mala fe y afán de  satanizar a quienes no se resignan a ser víctimas.

Las personas que recurren a vehículos blindados simplemente buscan impedir ser secuestradas, asaltadas, heridas o asesinadas. En su inmensa mayoría se trata de personas inocentes, respetuosas de la ley. Y si han tenido que gastar en medidas de auto-protección no es su culpa, es culpa del Estado mexicano, absolutamente incapaz de garantizarles a ellos y a las demás personas la seguridad a la que tienen derecho.

El año pasado más de 2,700 personas fueron secuestradas y eso sin contar las víctimas de secuestro exprés o a los 20 mil migrantes plagiados en acciones masivas. Si se mantienen las tendencias de los primeros 6 meses del año, las cifras serán peores en 2011. Nunca México había vivido tal situación de secuestros. Y de hecho ningún país del mundo ni ahora antes ha sufrido un desastre como el que vivimos en materia de plagios.

Y encima de esto hay diputados, como los señores Vázquez Aguilar y Acosta Gutiérrez, que buscan fastidiar a las personas que tratan de protegerse y no ser secuestradas.

En el caso particular del diputado Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, es de llamar la atención que es la segunda vez que legisladores del PRI en la presente legislatura presentan iniciativas tendientes a perjudicar a las víctimas de secuestro (o a quienes no quieren serlo). En 2010 el diputado Humberto Benítez Treviño promovió que se congelaran las cuentas bancarias de los secuestrados y de sus familiares,  para impedir el pago de rescates. El plan, al parecer, era que después de matar a algunos miles de víctimas de secuestro por el no pago de rescate, los secuestradores se convencerían de que el secuestro no es negocio…

Los diputados federales deben rechazar la propuesta monstruosa de fichar y estigmatizar a los propietarios de vehículos blindados. Y si no lo hacen, si apoyan esta iniciativa, demostrarán en los hechos que como Vázquez Aguilar y Acosta Gutiérrez están a favor de los criminales y en contra de las personas inocentes.

La reunión de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, no se llevó a cabo por falta de quórum.