Ahora el GDF busca hostigar a la iniciativa privada

El gobierno del Distrito Federal ha puesto en práctica el acuerdo publicado el 2 de febrero de 2009, a través del cual obliga a las escuelas privadas a contar con transporte escolar y de esa manera – supuestamente - inhibir en los padres de familia el uso de sus automóviles para ir a dejar a sus hijos al colegio y/o para recogerlos.

Similar medida se buscar imponer a las empresas, a fin de que cuenten obligatoriamente con transporte para el personal y así sus empleados supuestamente ya no utilicen sus automóviles particulares para ir y venir de sus trabajos.

El pretexto del gobierno capitalino para imponer esta medida es el supuesto propósito de reducir la contaminación atmosférica en la ciudad de México, debido a sus presuntos “efectos catastróficos en el mediano plazo y repercusiones negativas inmediatas en la calidad de la salud” entre ellas “el asma, el cáncer pulmonar, la agravación de enfermedades cardiovasculares y la muerte prematura”, según sostiene el citado acuerdo publicado el 2 de febrero de 2009.