El mes de agosto estaba prácticamente enfocado al Quinto Informe que tenía que rendir el Presidente Enrique Peña Nieto de su Gobierno el 01.09.2017 y presentar al Congreso de la Unión.

Al día siguiente, el Informe debería de entregarse a la Cámara de Diputados y después, este mismo día, el Presidente dará en los Pinos un mensaje sobre el Estado de la Nación ante un selecto grupo de legisladores, gobernadores, funcionarios, empresarios e inversionistas.

El Presidente Peña Nieto llega a su 5° informe de Gobierno en principio con un portafolio de beneficios derivados de las reformas educativa, energética, financiera, competencia económica, telecomunicaciones y laboral. En términos relativos podrá presentar en su 5.° informe de una cierta mejoría en la percepción de logros de su gobierno en comparación con el año anterior en 2016.

El Quinto Informe es el más importante de todo el sexenio del Presidente, pues le da la oportunidad de resumir los más destacados resultados durante este año, clave para la su reputación y aprobación de su gobierno y la opinión pública. Con vistas a las elecciones presidenciales el mes de julio de 2018, Peña Nieto presentará además la unidad y el liderazgo de su partido, el PRI, para definir dentro de poco el perfil de su candidato a la presidencia y someter las más competentes personalidades a un proceso de elección interno como candidato presidencial y mantener a toda costa su partido en el poder para 2018.

Para algunos analistas, académicos y politólogos, Peña Nieto presentará su estado a la nación ante una sociedad crítica, debido al balance negativo en materia de seguridad por la fallida estrategia de seguridad nacional en el combate al crimen organizado, la inocultable corrupción e impunidad. Referente a las citadas tasas de crecimiento económico, éstas son consideradas socialmente insatisfechas.

Sin embargo, el Presidente ha intentado durante todo el mes de agosto acercarse más a la ciudadanía para dar a conocer sus acciones políticas por el bien del país, apoyándose en sus Reformas de Educación y Energética, el crecimiento significante de creación de empleos, reducción de la pobreza (a pesar de que Coneval declara que un 62% de personas, que es un 50.06% de la población, no ganan lo suficiente para cubrir las necesidades de la canasta básica), reducción en el gasto público y adelantos en el SNA- Sistema Nacional Anticorrupción, con problemas entre partidos del pendiente nombramiento del Fiscal General.

Por otro lado la labor política actual del gobierno y de sus partidos políticos, entró ya en la campaña electoral, con la difusión de las acostumbradas calumnias y manipulaciones contra los principales partidos políticos de la oposición (PAN, MORENA, PRD, MC) y el inicio a la “guerra sucia”, que siempre ha marcado las campañas electorales en el país.

Además en este momento la Cámara de Diputados está en receso por desacuerdo para elegir la nueva mesa directiva, y a no resolver dentro de los límites causará una crisis constitucional.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

El Presidente Peña Nieto admitió en su mensaje del Quito Informe de su gobierno y en su Estado de la Nación, que la inseguridad sigue siendo una amenaza para la sociedad y uno de los mayores desafíos.

Esta problemática, el descontento y la crítica de la sociedad por la inseguridad en el país acompañará al Presidente y a su Gobierno, sin lugar a dudas, hasta el final del sexenio, igual que la corrupción y la impunidad, todo presente, como causantes de la violencia y los crímenes, el deficiente sistema de la justicia y el débil Estado de Derecho.

En una reciente publicación, de uno de los más renombrados periódicos del país, México incrementó en los últimos años su gasto en Seguridad, año por año, para hacer frente al aumento de la actividad delictiva en diferentes frentes del país, puso más policías en servicio y destinó mayores recursos a la profesionalización de sus fuerzas de seguridad pública, aumentó la presencia del Ejército y La Armada en el combate al crimen organizado y modernizó el armamento.

Sin embargo se coloca como una de las naciones más violentas en el mundo, con uno de los índices más altos de homicidios (de 15.7 % por cada mil habitantes), un nivel de impunidad hasta un 95 % y unas cifras negras de delitos más altas a nivel mundial. Aun así, el mayor gasto no se tradujo en una mayor seguridad para los habitantes.

Desde 2014 a 2016 se observó un incremento de la tasa de homicidios que se mantiene al alza y las perspectivas para 2017 son de que lleguen a un nuevo máximo. Si bien los homicidios son lo que más llevan los titulares de los noticieros a nivel nacional, el mayor delito que se comete en el país es el robo (principalmente vehículos y transeúntes), que concentra el 37,5 % de la inseguridad en México (el homicidio suma un 2.2 %, secuestro 0.1%, violación 0.8%), seguido por delitos patrimoniales con 13.1 % y Lesiones con 10.9 %.

Otro factor que influye en la inseguridad en México es el poco personal a la administración de la justicia.

Ahora bien, a pesar de que el Presidente Peña Nieto afirmó que durante los primeros 4 años de su gobierno todo iba bien en materia de seguridad. Esta realidad cambió en el quinto año, pues se dispararon todos indicadores de criminalidad en homicidios dolosos, extorsiones, robos, secuestros.

La argumentación del mandatario, que esta descomposición se debe a que gobernadores y alcaldes, el hilo delgado por cuanto a debilidad institucional, no han hecho bien su trabajo. Hay de todo, sin embargo, la debilidad institucional es el factor más poderos que incide en el deterioro y la violencia, donde no solo los estados, sino la Federación, tienen actuaciones deficitarias.

Comentarios

La realidad de la Situación de Seguridad Nacional actual, por su repercusión en la sociedad en general, se resume en pocos términos, expuestos en diferentes editoriales de sólida reputación.

El drástico aumento de muertes violentas, lleva a la gran mayoría de la ciudadanía a la pregunta, como es posible que se haya llegado a tan lamentable estado.

No hay un rincón en el país, donde un mexicano pueda sentirse seguro y vivir en paz. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el año 2016 cerró con 22 mil 967 víctimas fatales a causa de la violencia, y de enero a mayo de 2017 se registraron 11 mil 156 asesinatos, lo que confirma que la violencia sigue escalando sin freno y sin que haya una estrategia o solución efectiva.

Este flagelo y dolor afecta a todos, a las víctimas directas ya a sus familiares que sufren las pérdidas y viven con su dolor en un ambiente de inseguridad y miedo, por la indolencia e incapacidad de gobiernos que no pueden ofrecer a sus gobernados lo más esencial que es la seguridad.

Asociado a la comisión de delitos y crímenes en todo el país, está siempre presente la corrupción y la impunidad, que van de la mano con gobernadores omnipotentes, autoridades municipales, jefes y subalternos de corporaciones, con nexos a grupos criminales y narcotráfico.

Otras fuentes de información afirman que México está compuesto en la actualidad de dos regiones, con zonas críticas y zonas silenciadas. Las zonas consideradas silenciadas son aquellas en las que grupos de narcotráfico controlan y bloquean con amenazas y violencia toda la información referente a sus actividades criminales, como en Tamaulipas (Reynosa), Veracruz (en el sur), Sinaloa (en la Sierra) y Guerrero (en Tierra Caliente). Estos estados son considerados como “frentes de miedo”, por numerosos asesinatos de periodistas.

Por otro lado, el Representante de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, ve a México bajo el riesgo de un “combate a cárteles” por la extensión del narcotráfico en el país, sin distinguir la diferencia de la “guerra contra el narco” de años anteriores.


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