Boletín de seguridad noviembre 2016

La actual situación de la política nacional gira alrededor de la corrupción presente en todos los niveles en general y en especial por los desbordantes desvíos de fondos por los gobernadores salientes de Veracruz, Chihuahua y, presuntamente, de Quintana Roo y Sonora, a los que se suman los casos en sexenios anteriores sexenios, que en su gran mayoría ostentaban la bandera del PRI y en menor grado del PAN.

Además hay que mencionar el bajo crecimiento económico y el retorno de los crímenes de “alto impacto”, como secuestro y extorsión y en menor grado de los homicidios a la actualidad que vivimos. Todos estos factores impactan en los altos índices de inseguridad, en el gran descontento social y en la bajísima aprobación de la labor del Presidente Peña Nieto y de su gobierno durante los pasados cuatro años.

La más reciente encuesta (El Universal) indica que la percepción ciudadana de inseguridad a causa de la violencia, delincuencia y el crimen organizado por los crímenes de alto impacto (secuestro, extorsión, homicidios) refleja nuevamente un aumento de 69% y el rechazo de la corrupción en niveles de gobierno en 42%.

La ya cercana toma de posesión de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos a principios de enero 2017, está causando temor y dudas en todos los niveles del gobierno mexicano, por las amenazas e intimidaciones lanzadas ya durante su campaña electoral, que culminan ahora en la amenaza de cancelar o renegociar el TLC y de restringir las inversiones directas de empresas estadunidenses en México.

Sumando todos estos factores, las perspectivas para los últimos dos años de Gobierno del Presidente Peña Nieto hasta 2018, teniendo en cuenta que este 1° de Diciembre se inició el 5° año, no ofrecen buenos presagios.

Además el inicio de la campaña de las presidenciales de 2018 en medio de la latente crisis de desconfianza hacia el PRI, como partido del gobierno, golpeado por escándalos de corrupción, dificulta la labor del Presidente.

El reciente anuncio del retiro de Agustín Carstens como Gobernador del Banco de México (Banxico), para finales de junio del año próximo (2017), ha resultado ser otro factor que empeora en este momento el panorama político actual.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

La actual situación de inseguridad se resume en el repunte de la violencia y los crímenes de alto impacto y los múltiples reportes de asesinatos causan la impresión de que el país está en peores condiciones que nunca.

En la Gaceta Parlamentaria salió una propuesta a la Ley del Poder Judicial para salvaguardar la integridad y seguridad de los jueces que llevan casos contra delitos de alto impacto y crimen organizado, después de los últimos asesinatos de jueces.

La presidenta de la ONG “México Evalúa” criticó ante el Presidente Peña Nieto el régimen de la policía en los tres niveles, que por los bajos y deficientes salarios se presta a la infiltración, corrupción y sobornos por la delincuencia organizada (de los narco-cárteles) en todo el país.

Un claro ejemplo es la policía estatal de Sinaloa, puesto que resulta ser la peor calificada entre las 32 entidades estatales todo el país, con 48% de desaprobación de los exámenes de confianza y la infiltración masiva por el narcotráfico.

Cabe mencionar, que dentro de unos días se cumplen diez años desde el comienzo de la así llamada “Guerra contra las drogas”, el 11.12.2006, por el entonces Presidente Felipe Calderón, con un saldo ominoso de más de 200 mil homicidios y más de 26 mil desaparecidos.

Estos hechos, a pesar de que provocaron mayor envolvimiento y desgaste de las Fuerzas Armadas, la situación no cambió sustantivamente, empero la ciudadanía teme de ser víctima de un delito.

La PGR, haciendo referencia a un documento del Centro de Planificación, Análisis e Información, informó que con fecha de corte de junio 2016, la cifra de homicidios ligados al crimen organizado durante indica unos 28 mil casos de asesinatos relacionados con el crímen.

Sin embargo, los pronósticos en cuanto a las cifras finales de este sexenio del Presidente Peña Nieto en 2018 serán más altos, independientemente que no ha habido cambios sustantivos de la estrategia de combate al crimen organizado, en comparación con el anterior sexenio.

Además las policías e instituciones de justicia son hoy en día más débiles que en tiempos del sexenio anterior, y que la mayor presencia y operatividad de las Fuerzas Armadas para enfrentar al crimen organizado en todo el territorio nacional, no refleja hasta ahora mejores resultados contra el crimen organizado y la inseguridad.

Por eso, las discusiones de ciertos círculos de “estrategas civiles, intelectuales”, etc., de que si conviene institucionalmente retirar el Ejército y la Marina del escenario de combate a la inseguridad, a los narco-cárteles y organizaciones criminales conexas, resulta en estos momentos una mera utopía, pues ni las policías federales, estatales y municipales están en condiciones de sustituir a las fuerzas militares, ni hay voluntad política en los gobiernos federal y estatales para eso.

En este contexto la declaración reciente del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, que para transformar las complicadas circunstancias por las que atraviesa el país, particularmente en materia de seguridad, no existen varitas mágicas, por lo que se vio clamó mayor coordinación entre las entidades federativas en el combate al crimen organizado, es poco convincente.

La Coordinadora Nacional Antisecuestros, Patricia Bugarín, apeló a la voluntad política de los gobernadores, fiscales y procuradores de las entidades estatales para la prevención y el combate de secuestros y extorsiones, en coordinación y cooperación a nivel nacional, a la vez que impulsa acciones entre la Federación y los Estados. Para una estrategia nacional antisecuestros se ha dividido el país en cinco regiones noreste, noroeste, occidente, centro y sureste.

La región más complicada es la noroeste y noreste por las fronteras con Estados Unidos. También la región centro, que integran el estado de México y la Ciudad de México, Morelos, Querétaro y Puebla, junto con los estados en los que se cometen más secuestros son Estado de México, Tabasco, Guerrero, Tamaulipas y Veracruz ofrecen grande debilidades.

Comentarios

Las empresas multinacionales ubicadas en México, igual que las nacionales, enfrentan una batalla constante contra el crimen organizado y la inseguridad. Según INEGI durante 2016 un 25% de las empresas han sufrido por lo menos un percance. Los costos de la inseguridad que resultan de esta situación son millonarios y frenan a inversores nacionales y extranjeros.

En estas fechas que se acercan las fiestas decembrinas y de fin de año, se incrementan todos los años los más diversos delitos y crímenes, sea de delincuentes solitarios o de bandas, así como de los integrantes del crimen organizado, por el mayor flujo de dinero en efectivo debido al pago de aguinaldo y de otras prestaciones a la gente. En consecuencia y para evitar robos, asaltos y extorsiones, principalmente al acudir a centros comerciales de diversa índole, de mercados navideños, etc., incluidos festejos en restaurantes, clubes y en los diferentes reuniones sociales, se deben de tomar medidas específicas e individuales de precaución y prevención ante los delincuentes y sus fechorías.

Entre las medidas más precisas están el calcular siempre el peligro y riesgo, evitar el factor sorpresa que emplean los delincuentes, mantenerse siempre en condición de reacción, de defensa y escape inmediatos.

Independientemente de esta problemática temporal, parece ser que la inseguridad por la delincuencia y el crimen organizado siguen su curso en todo el país, como indican los reportes de los medios respecto al gran número de homicidios (p.ej. 38 en dos días en 10 estados, 14 en Chihuahua, en la carretera a la Ciudad Juárez, 8 en Jalisco, otros más en Veracruz, Baja California Sur y Michoacán, Guerrero, Morelos, Baja California y Coahuila). Entre las víctimas se reportan cada vez más decapitados, torturados y descuartizados.

La AMIS-Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros informó que en los últimos 12 meses el robo de camiones y tracto-camiones ha aumentado en un total de 200%, con robos a 2.050 camiones y 2.500 tracto-camiones.

De las informaciones respecto a incidentes delictivos destacan últimamente los asaltos a transporte público, especialmente en las rutas de la CDMX – Estado de México, Querétaro, Puebla e Hidalgo. Además siguen algún que otro caso de “justicieros”, que matan a asaltantes armados por su propia cuenta sin darse a conocer.

Por otro lado en el Estado de México y la gran zona metropolitana se han reportado varios casos de linchamiento de delincuentes por parte de pobladores enaltecidos. P.ej. en Naucalpan, salían a la calle con palos, tubos y piedras a la caza de delincuentes.

Entre los procedimientos relacionados directamente con la delincuencia y el crimen organizado, destaca que las bandas de delincuentes se apoyan últimamente más en jóvenes y adolescentes, entre 12 a 17 años, para la comisión de delitos de robos y asaltos a transeúntes y vehículos, sobre todo durante las horas de mayor y más tenso tráfico, que actúan con más violencia y armados, con el uso de motocicletas.

El estado de Morelos está considerado como centro de conflictos armados y crímenes como homicidios, secuestros y extorsiones, por su ubicación con los estados de Guerrero, Estado de México, CDMX y los estados de Puebla, Tlaxcala e Hidalgo, además de la presencia de los Cárteles La Familia Michoacana, Los Rojos y Los Guerreros Unidos.

Los delitos de extorsión telefónica en todo el país se han incrementado durante 2016, p.ej. en la CDMX en un 18.6%. En su gran mayoría las llamadas de extorsión proceden de cárceles y los delincuentes se hacen pasar por un familiar, amigo, etc.

El Consejo Ciudadano recomienda no contestar y/o llamar al tel. 5533 5533 para pedir asesoría y ayuda, apoyo psicológico, orientación jurídica y búsqueda de un familiar, etc., según el caso.

En los estados de Michoacán, Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca y Guerrero se han reportado casos de bloqueos de carreteras, igual que confrontaciones entre grupos de autodefensa armados y policías.

La muy difundida práctica criminal de ordeñar ductos y robar pipas de Pemex, principalmente en los estados de Guanajuato, Puebla y Veracruz, ha llegado a desarrollar un gran mercado ilícito de combustibles gran parte del territorio nacional.

Los estados Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí, Guanajuato y Michoacán reportan actualmente escasez y desabasto de combustibles.

En el estado de Chihuahua y las ciudades Juárez y Tijuana ha regresado el crimen organizado con numerosos asesinatos por las disputas del mercado de la nueva droga sintética “cristal”. Como ejemplo del nuevo auge de crímenes se informó que recientemente en tres días reportaron 27 asesinatos. El Gobernador reconoció públicamente el incremento de homicidios.

Además hay una constante lucha entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación por el control de las rutas de narcotráfico hacia Estados Unidos, que han causado en lo que va del año unos 726 homicidios, con lo que se ha desatado de nuevo la guerra entre narcos.

La Dirección de la Gendarmería aseguró que sicarios, halcones y distribuidores de droga operan nuevamente en secuestros y extorsiones bajo el amparo de los grandes cárteles. En consecuencia hoy en día cualquier persona puede ser víctima, pues los delincuentes ya no distinguen el nivel económico de sus víctimas y por lo general cobran rescates más bajos, pero sí aumentó el número de muertos.

En el estado de México y la Zona Metropolitana del Valle de México, las autoridades policiales, los concesionarios y usuarios confirman que la autopistas México-Pachuca, México-Puebla, México-Querétaro y México-Toluca, son las rutas más peligrosas en la zona centro del país, pues registran entre 5 y 20 robos por día, sin contar los asesinatos.

En la CDMX se notificó un repunte de 10% de delitos durante el año en curso, como son Robo a casa habitción, Robo a transeúnte, Robo a negocio, homicidio doloso y extorsión. Además se disparó el robo de celulares en u 50%, puesto que los delincuentes ven el celular como botín fácil, ya que parece que saben neutralizar el código IMEI que sirve para bloquear el uso.

En las colonias Narvarte, Roma, Condesa y Polanco se han reportado como nuevo fenómeno, asaltantes que vigilan niños o mujeres que pasean sus perros para robarlos, de preferencia de las razas Yorkies , bulldog francés, chihuahua, etc.

En la Central de Abasto (CEDA) se han reportado recientemente numerosos delitos, entre ellos 5 homicidios. La policía capitalina ha detectado dos bandas que operan ahí hace tiempo, Los Oaxacos y Los Limoneros.

En Santa Fe la policía capitalina remitió 153 taxis pirata al corralón. El operativo se llevó a cabo en la colonia Contadero, Avenida Jacarandas, San José María Castora y Jesús del Monte.

La delegación Cuauhtémoc elaboró recién, con el apoyo de la ciudadanía, un mapa con los focos rojos, marcando las zonas más inseguras.

En el “barrio bravo” de Tepito”, las ejecuciones por bandas llamadas Cártel de la Unión y “Spring Breakers” operan en motocicletas de a dos, peleando por el liderazgo de la zona, extendiendo sus operativos hasta las delegaciones de Benito Juárez y Miguel Hidalgo, e incluso hasta los limítrofes con el estado de México.

El Secretario de Seguridad Pública anunció reforzar las medidas en seguridad pública, incluso con el envío de hasta 40 patrullas a las delegaciones de Miguel Hidalgo y Coyoacán para combatir la delincuencia en las colonias más conflictivas como son Polanco, Rincón del Bosque, Los Morales, Lomas y Real de Lomas en Miguel Hidalgo y El Carmen, Villa Coyoacán, Concepción, Pedregal, San Francisco y Santa Catarina en Coyoacán.

En el Estado de México, las zonas que han registrado más incidentes delictivos son los municipios de Ecatepec, Naucalpan, Tultitlan, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Tecamác y Chalco. Además las autoridades reportan que los índices en secuestros, homicidios, extorsión y de violación están al alza. La Marquesa se ha convertido en una zona de refugio y de paso de asaltantes y delincuentes.

Según los medios Guerrero, Acapulco y las zonas de Tierra Caliente, siguen sufriendo otra vez una ola de violencia con altos niveles de inseguridad, secuestros y homicidios, que desató una violenta .guerra entre diferentes cárteles. El envío de más unidades del Ejército, Marina y Policía Federal no han podido frenar, hasta ahora, las embestidas de las organizaciones criminales.

El Gobernador del estado dijo que “la delincuencia organizada actúa con barbarie y salvajismo”. En Acapulco tuvieron que suspender clases en Colegio de Bachilleres porque maestros han recibido amenazas de extorsión por el pago de aguinaldos.