Boletín de seguridad octubre 2015

Entre los acontecimientos durante el mes de Octubre pasado destacó el Huracán Patricia con la amenaza de las costas del Pacífico, los días 23 al 25. Este huracán de la máxima categoría cinco, como un fenómeno único de fuerza en la historia de México.

Las extraordinarias labores conjuntas entre el Gobierno Federal y los gobiernos estatales, las determinantes medidas de Prevención y Protección dentro de los Sistemas Nacionales, para hacer frente a la imprevisible fuerza destructiva del Huracán Patricia, que amenazaba las costas del pacífico de México entre los días 22 al 24 de octubre, particularmente de los Estados de Colima, Jalisco, Nayarit y Michoacán, han sido signos de la grandeza, la solidaridad y la moral del pueblo mexicano.

El manejo de la información, las partes meteorológicas, las alertas facilitadas a la población en su conjunto, la cooperación entre las autoridades federales y entidades estatales, la disposición del Gobierno Federal de poner en alerta al Ejército, la Marina y la Policía Federal con unidades y equipos especiales, embarcaciones, aviones, etc., y la atención del Presidente y de su Gobierno han demostrado de una manera muy singular, que si hay voluntad y decisión política, apoyo y solidaridad de los ciudadanos, México sí (se) puede superar grandes retos, crisis y hasta catástrofes.

Sin embargo la problemática cotidiana en el país siguen los retos por la situación de inseguridad.

Entre los delitos y crímenes han llamado la atención la creciente frecuencia de linchamientos, particularmente en el Estado de Puebla. Un repugnante ejemplo de la brutalidad fueron pobladores en el Municipio de Ajalpan, que, por equivocación, lincharon a dos individuos que ejercían su labor de encuestadores, que terminó con la quema de sus cadáveres en la plaza pública.

Según la prensa nacional ocurrieron en el país entre 2014 y Septiembre de 2015 unos 24 linchamientos, de los cuáles se registraron 16 en el año en curso. Las entidades estatales con más casos son Chiapas, Puebla, Tabasco, Oaxaca, Estado de México, Baja California y Quintana Roo.

Pareciera que este fenómeno es parte de la inseguridad y crisis de autoridad.

El narcotraficante El Chapo Guzmán sigue siendo noticia. Los reportes de los operativos de la Marina en el Triángulo de Oro, en la sierra de los Estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa, para recapturar a El Chapo, indican que le están “pisando los talones” y que pronto será recapturado (?). Estos operativos se han extendido a familiares del capo, para debilitar su estructura y logística criminales. Se tiene entendido que estos operativos son de carácter discriminatorio hacia la población que vive en estas áreas, de manera que muchos pobladores se han visto obligados de dejar temporalmente sus casas y desplazarse a otros lugares.

Es de suponer que por falta de éxito en la recaptura de El Chapo, desde su fuga el 11 de Julio 2015, el Gobierno del Presidente Peña Nieto trata de justificar sus esfuerzos ante las exigencias de la opinión pública, especialmente de por la presión de EE.UU.

Otro de los acontecimientos que sigue ocupando la atención de los medios y círculos socio-políticos gira alrededor de la aclaración de los trágicos sucesos en Iguala el 27 y 28 de septiembre 2014 por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Se destaca ahora que el Gobierno Federal, a través del Secretario de Gobernación, acordó con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el Grupo Interdisciplinario de Especialistas de Investigación (GIEI), puede prolongar las investigaciones hasta el 30.04.2016, bajo la supervisión del subprocurador de la PGR, Eder Omar Betanzos.

En este contexto llamó la atención, que el Secretario de Gobernación, Osorio Chong, alegaba que ya estaba bien que la CIDH (y GIEI) culpara al Gobierno Federal del crimen en Iguala, a pesar de que en un principio no tenía absolutamente nada que ver con estos hechos, y sugirió que si el GIEI mantuviera que no fue en el Basurero de Cocula donde fueron quemados los 43 estudiantes normalistas, que digan mejor dónde, cómo y cuándo ocurrieron los hechos.

Estas declaraciones del Secretario Osorio Chong causan una extraña impresión, de impotencia, cansancio.

Por otro lado se criticaron mucho las declaraciones del Secretario de Defensa, Gen. Cifuentes, en una entrevista en la TV con López Dórica, de que no podría permitir que sus soldados, destinados en el XXVII Batallón de Infantería en Iguala, fueran interrogados por el GIEI sobre sus actividades durante la noche de los crímenes del 27 al 28 de Septiembre 2014. Esta intransigente posición del Secretario de Defensa, apoyándose en que el Ejército representaba la soberanía del Estado de México, contrasta, sin embargo, con el permiso del Gobierno del Presidente Peña Nieto, de que el GIEI siguiera con sus investigaciones seis meses más.

Otro tema de mucha polémica es la imparable corrupción que representa un verdadero lastre en todos los niveles en el país, que, según cifras no oficiales, asciende a un 4% del PIB al año.

La gran problemática de la corrupción se refleja en las altas cuotas de impunidad, supuestamente como resultado de las estrechas relaciones entre Estado y crimen.

En el marco de lo anterior, las recientes declaraciones del Presidente Peña Nieto, basadas supuestamente en los recién pasados escándalos de corrupción, de que en México la corrupción es un asunto cultural, del que todo el mundo participa y se beneficia (pagando sobornos en entidades federales, estatales, municipales, incluso en Ministerios Públicos, etc.). Estas declaraciones quedan expuestas, sin embargo, a la libre interpretación personal, pues podrían entenderse también de un sentido humorístico o sarcástico o grotesco, ya que el Presidente evitó mencionar la impunidad.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

Referente a una supuesta presencia de cárteles en la zona conurbada del Estado de México y la capital del país, han surgido nuevamente indicios sobre actividades de grupos de criminales de La Familia Michoacana y otro denominado La Unión, principalmente en el barrio de Tepito y la Delegación Iztapalapa, que además operan en las Delegaciones de Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo con la distribución de drogas, el cobro de derecho de piso, extorsiones y secuestros.

Según otros informes, procedentes de la Procuraduría General de la República, también operan en la capital grupos de los Cárteles Los Zetas y Jalisco Nueva Generación que se pelean por el control de los reclusorios y el predominio en la zona metropolitana.

A estos grupos criminales se atribuyen el aumento de homicidios, violaciones y robos en general.

En el Estado de Guerrero el clima de violencia, de crímenes de alto impacto, como secuestros, extorsiones, pero sobre todo el incremento diario de asesinatos, junto con los insistentes indicios del involucramiento y participación de agentes de la policía y de la administración pública en los crímenes y la corrupción prevaleciente, el Gobierno Federal está imponiendo un nuevo plan de seguridad. Este plan de seguridad, que entró en función con la toma de posesión del nuevo Gobernador del Estado a finales del mes de octubre 2015, Héctor Astudillo Flores, consiste prioritariamente en que el Ejército asumirá el control y la responsabilidad de Seguridad en toda la entidad estatal para restablecer el orden y controlar el crimen organizado, los grupos de narcotráfico como Los Guerreros Unidos, Los Rojos, etc. y los grupos de guerrilleros como EPN, FAR, etc.

Además este nuevo Plan Federal de Seguridad tiene el objetivo de contrarrestar los insistentes rumores de que el Gobierno de Peña Nieto había dado por perdido el Estado de Guerrero, puesto que el crimen organizado había tomado el control en la mayoría de los municipios. En consecuencia, el Secretario de Gobernación, Osorio Chong, declaró en la toma de posesión del Gobernador electo, que se enviarán fuertes contingentes del Ejército y la Policía Federal y de la Gendarmería (unos 3 mil más 300 de las citadas unidades), teniendo en cuenta que el Estado de Guerrero es en la actualidad la entidad federativa con las cuotas más altas de asesinatos (con un promedio de 40 por cada cien mil habitantes), secuestros y extorsiones.

Este Plan de Seguridad incluye la reestructuración de las corporaciones policiales estatales y municipales, la implantación del Mando Único y el envío de una unidad especial anti-secuestro y búsqueda de desaparecidos.

(Otros datos: En Acapulco cerraron 50 Bares y Antros; entre Enero a Septiembre 2015 se registraron 718 asesinatos).

Comentarios

El aumento de delitos registrados en Distrito Federal se ha reflejado p.ej. en asaltos a mano armada en cinco Restaurantes de la Colonia Roma, por bandas de delincuentes armados, en grupos de tres personas, que amenazan y despojan a los comensales de sus pertenencias (dinero, tarjetas de crédito, celulares, relojes, etc.).

Por otra parte se han reportado que la inseguridad se ha extendido en el D.F. con más robos de vehículos (de cada tres autos un robo es a mano armada), principalmente en las Delegaciones Iztapalapa, Coyoacán, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Tlalpan.

En la zona de Iztapalapa, en el puente La Concordia, apareció un cadáver colgado (de un hombre joven), qué llamó mucho la atención entre la ciudadanía.

La organización Alto al Secuestro informa que las cifras recopiladas en secuestros, extorsiones, asaltos en la vía y a transporte, narcomenudeo y consumo de drogas, indican claramente un aumento de estos delitos en el D.F., por lo que reclamó al Jefe del GDF, Mancera, tome nota de esta situación, pues parecía que él ha desconocido hasta ahora la magnitud de esta problemática. Esto se refleja en que un 78% de la población del D.F. dice que se ha vuelto una de las entidades más inseguras del país.

En una primera reacción del Jefe del GDF, Mancera, reunirá los delegados de las demarcaciones de las zonas conurbadas del Estado de México y el D.F. para identificar los “focos rojos” en todas las áreas.

En el Estado de México la violencia y el crimen no se detienen. Según el Secretariado de Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) las cifras de homicidios han repuntado en entre enero y septiembre de este año, sumando un total de 1.740 víctimas. Esta cifra es la más alta en todas las entidades estatales del país.

También se comenta un fuerte incremento de feminicidios en todo el país, destacando los Estados de México, Oaxaca y D.F.

En el Estado de Michoacán se han detectado que en la entidad operan todavía doce células del Cártel Los Caballeros Templarios. En la región de Costa de Lázaro Cárdenas operan además de Los Caballeros Templarios, los cárteles de Jalisco Nueva Generación, Guerreros Unidos y el del Golfo y se disputan el control en la región. Para contrarrestar que estos cárteles ejercen nuevamente el control de ciertas regiones, como p.ej. en Tierra Caliente, el Gobierno Federal ha implementado una nueva estrategia con el Operativo Michoacán, con un fuerte incremento de los patrullajes del Ejército y la presencia de unidades especiales de la Gendarmería Nacional.

La Sociedad Interamericana de Prensa y Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hicieron un llamado para terminar con la impunidad de los autores de asesinatos de periodistas, puesto que hasta un 90% quedan sin aclarar. Se reportan que entre 2010 fueron asesinados unos 150 periodistas en el Continente americano, y que en el contexto regional uno de cada tres asesinatos ocurrió en México, o sea, que desde el año 2000 han sido asesinados unos 107 periodistas y otros 20 han desaparecido en territorio mexicano.

Según el criterio de la CIDH México representa en la actualidad en toda América el país más peligroso para ejercer el periodismo.

Para finalizar este reporte son de mencionar algunos de los más relevantes crímenes como el hallazgo de siete ejecutados en Veracruz con huellas de tortura, el encuentro de siete víctimas ultimadas en la frontera del Estado Sonora con Estados Unidos, una balacera en Villahermosa (Tabasco) entre un comando y la Policía Preventiva que dejó tres policías muertos, el asesinato del comandante de la Policía Preventiva en Acapulco (con lo que suman ya cuatro comandantes muertos en 2015), en Colima fue baleado un ex Gobernador que afortunadamente sobrevivió, etc.