Respuesta a la crítica que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás hace al Ranking de las 50 Ciudades más Violentas del Mundo (2014)

El mismo 20 de enero de 2015, fecha en que dimos a conocer el Ranking de las 50 Ciudades más Violentas del Mundo (2014), mediante una nota la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás intentó descalificar (sin éxito) nuestro estudio, porque a dicha institución evidentemente incomoda que Goiânia (capital de Goiás) figure en el listado, en la posición número 23.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás sostiene que nuestro estudio "se basa en una metodología totalmente equivocada" sin que siquiera intente argumentar sistemáticamente porque supuestamente es errónea.

A lo sumo aduce que: utilicemos fuentes alternativas de información cuando no hay datos oficiales disponibles, recurramos a proyecciones y que nuestro estudio se enfoque en las urbes de 300 mil o más habitantes, en lugar de incluir TODAS.

Pero curiosamente la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás no dice que las cifras que utilizamos para calcular la tasa de homicidios de Goiânia sean falsas y sería difícil que lo hiciera…porque son las suyas.

Por lo demás nuestros datos son consistentes con los que han venido siendo producidos en el estudio periódico "Mapa da Violência", elaborado por Julio Jacobo Waiselfisz y que publica la mismísima Presidencia de la República de Brasil. Los datos de la edición más reciente del estudio (2014) sólo llegan a 2012, pero aun así son coincidentes con los de nuestro ranking.

Respecto a esos tres aspectos que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás aduce para intentar descalificar nuestro estudio, respondemos:

  • No puede descalificarse al estudio porque utilice fuentes alternativas de información cuando no están disponibles cifras oficiales. Como investigadores no estamos en falta por tener que echar mano de ese recurso; quienes están en falta son las autoridades públicas por no ser transparentes y no rendir cuentas a sus gobernados.

Hay por regular cuatro razones por las cuales autoridades públicas no publican cifras sobre incidencia criminal (para el caso, de homicidios):

  • Tratan de ocultar la realidad.
  • La seguridad pública no es su prioridad, al grado de ni siquiera intentan medir la incidencia del delito.
  • Adolecen de un severo desorden administrativo y/o falta de responsabilidad pública.
  • La suma de las tres anteriores.

Si el objetivo central de nuestro esfuerzo de construir un ranking en forma periódica es contribuir a las sociedades presionen a sus gobernantes para cumplir con su obligación de garantizar seguridad pública y reducir índices criminales, un segundo objetivo es que lograr que esas autoridades sean transparentes y rindan cuentas cabalmente. De hecho sin lo segundo difícilmente se puedo lograr lo primero.

Por lo demás, si nuestras cifras estimadas fueran erróneas o inexactas, las respectivas autoridades deberían aprovechar para publicar cifras oficiales…genuinas, exacta y verificables.

Asimismo en la investigación social es perfectamente válido recurrir a fuentes alternativas de información cuando los datos oficiales no están disponibles o son dudosos. Tal es el caso, por ejemplo, de violaciones a derechos humanos.

En todo caso, a quien critica la fiabilidad de los datos de fuentes alternativas de información corresponde argumentar sistemáticamente en contra de los datos que proporcionan y no simplemente descalificarlos porque no son oficiales, como si la realidad estuviera determinada por los dichos de los gobernantes y no por los hechos.

  • Tampoco puede descalificarse el uso de proyecciones y estimaciones cuando no hay datos oficiales completos, que es una práctica ampliamente extendida y universalmente aceptada de la investigación social.

Por ejemplo, cuando se analizan con detalle cifras de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud, es claro que una parte de las mismas son estimaciones, porque una buena cantidad de los datos en las hojas de cálculo –cuando se recorre el punto decimal- revelan fracciones y no enteros. No puede haber 1,876.6 muertos o son 1,876 o 1,877. Es obvio que una parte de las cifras son estimadas.

A falta de datos completos es legítimo estimar como un primer esfuerzo de aproximación. Es preferible esto a carecer de una imagen aunque sea aproximada de la realidad.

En todo caso corresponde a quien critica argumentar contra los criterios de cálculo, en lugar de simplemente descalificar.

  • Es completamente fuera de lugar reclamar al autor de una investigación que defina el alcance del universo de sus estudio, para nuestro caso ciudades de 300 mil o más habitantes, y no incluya TODAS las ciudades.

Para empezar ¿qué es una ciudad?, ¿a partir de cuantos habitantes un asentamiento humano puede considerarse que constituye una urbe? La convención más extendida es que una ciudad es aquella localidad de 2,500 o más habitantes. Pero esa medida aún se discute.

Si nosotros hemos elegido ese alcance es porque en nuestra experiencia de investigación no encontramos con que si es difícil encontrar los datos de ciudades de 300 mil o más habitantes, lo es más todavía cuando se trata de ciudades de menos de 300 mil habitantes.

Para demostrar lo absurdo y contradictorio del reclamo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás respecto a la magnitud demográfica de las ciudades de nuestro estudio, quepa reparar en que la nota de dicha institución alude al "Mapa da Violência", el cual supuestamente coloca a Goiânia en el lugar 150 entre las ciudades más violentas de Brasil.

Para empezar la información que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás alude no figura en el informe central del "Mapa da Violência" de 2014 (en formato PDF), sino en una hoja de cálculo anexa que se puede descargar del sitio http://www.mapadaviolencia.org.br/.

Pero en dicha hoja de cálculo hay dos advertencias: se trata de municipios y no de ciudades y se consideran exclusivamente aquellos de 20 mil o más habitantes.

¿Por qué la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás no descalifica, sino por el contrario exalta, dicho listado cuando que no calcula las tasas de homicidio de TODOS los municipios de Brasil sino 3,058 de los 5,556 que tiene el país?

Porque es políticamente conveniente, porque permite que Goiânia aparezca en la posición no 150, sino en una más baja todavía, la 2007 y así poder asegurar que si está tan abajo en el ranking (por la tasa de homicidios) de municipios de Brasil no puede figurar entre las 50 ciudades más violentas del mundo.

Pero lo que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás no dice es que entre los municipios de 300 mil o más habitantes de Brasil en 2012, Goiânia figura en la posición 18 por su tasa de homicidios como se aprecia en la siguiente tabla:

Municipio Estado
(siglas)
Población Homicidios Tasa Posición (municipios)
Ananindeua PA 483,821 608 125.67
Maceió AL 953,393 858 89.99 35º
Serra ES 422,569 378 89.45 37º
Fortaleza CE 2,500,194 1920 76.79 60º
João Pessoa PB 742,478 568 76.50 61º
Cariacica ES 352,431 256 72.64 71º
Vitória da Conquista BA 315,884 219 69.33 90º
Aparecida de Goiânia GO 474,219 298 62.84 128º
São Luís MA 1,039,610 651 62.62 130º
Feira de Santana BA 568,099 349 61.43 144º
Salvador BA 2,710,968 1644 60.64 156º
Aracaju SE 587,701 351 59.72 166º
Campina Grande PB 389,995 224 57.44 181º
Vitória ES 333,162 191 57.33 184º
Manaus AM 1,861,838 1052 56.50 196º
Natal RN 817,590 456 55.77 204º
Betim MG 388,873 216 55.55 205º
Goiânia GO 1,333,767 739 55.41 207º

Nota: tabla elaborada partir de los datos del documento "2014_Homicidio_total" del sitio web http://www.mapadaviolencia.org.br/

Como esta tabla revela, Goiânia por su población y su tasa tenía méritos suficientes para ser considerada como candidata para nuestro ranking.

No es la primera vez que autoridades públicas de distintos países intentan descalificar nuestro estudio por supuestos defectos de método. Pero el verdadero origen de su molestia no es la metodología, sino es el verse confrontadas a la comparación que desnuda la realidad de las jurisdicciones que gobiernan.

Las objeciones que esas autoridades suelen hacer de ser atendidas darían lugar a un esfuerzo por elaborar un ranking que simplemente no se podría hacer. Y eso es lo que ellas quisieran, que no hubiera esa comparación que tanto les incomoda.

La nota concluye con la aseveración triunfalista de que el "Gobierno de Goiás optó por llevar a cabo sus acciones en Seguridad Pública como Política de Estado, perenne y continua" y "con base en una gestión técnica y altamente especializados, se ha asegurado que mejores resultados están llegando, con lo que, día tras día, más paz y tranquilidad a los ciudadanos Goiás".

Pero esta aseveración se contradice con los propios datos oficiales. Entre las capitales de los 27 estados de Brasil, entre 2002 y 2012 Goiânia es la que tuvo el noveno mayor incremento de los homicidios y que presenta la décima tasa más elevada, como se puede apreciar en la siguiente tabla:

Posición Capital Tasa 2002 Tasa 2012 Variación % 2002-2012 Posición en variación
1 Maceio 61.3 46.7 -19 8
2 Fortaleza 31.8 141.1 42.2 4
3 Joao Pessoa 42.5 80.1 -11.4 6
4 Sao Luis 21.4 192.6 13.1 2
5 Salvador 23.2 161.3 -2.2 3
6 Aracaju 54.4 9.7 25.4 14
7 Vitoria 80.2 -28.5 1.3 21
8 Manaus 26.5 113 0.6 5
9 Natal 13.9 301.6 13.9 1
10 Goiania 38.1 45.5 11.2 9
11 Recife 90.5 -42.5 -8.9 25
12 Belem 31.8 43.6 11.4 10
13 Porto Velho 63.2 -29.3 3.1 22
14 Cuiaba 52 -15.3 -3.2 17
15 Porto Alegre 40.5 4.8 14.8 15
16 Curitiba 32.2 29.8 -11.4 11
17 Teresina 27.8 47.5 22.8 7
18 Belo Horizonte 42.9 -5.2 0.8 16
19 Brasilia 34.7 12.3 4 13
20 Macapa 44 -16.4 11 18
21 Rio Branco 44.8 -26.3 29.9 19
22 Boa Vista 38.2 -26.9 33.2 20
23 Palmas 20.5 25.1 -16.3 12
24 Campo Grande 34.5 -34.5 5.8 23
25 Rio de Janeiro 62.8 -65.8 -7 26
26 Sao Paulo 52.6 -70.7 29.4 27
27 Florianopolis 24.7 -39.2 -26.3 24

Nota. Tabla elaborada a partir de la que figura en la página 52 del Mapa da Violência 2014.

En 2002 hubo 430 homicidios en Goiânia. Si esa cifra de por sí elevada cuando menos se hubiera mantenido constante en los siguientes años, entre 2002 y 2012 la ciudad habría sufrido 4,730 pero en realidad tuvo 5,579 homicidios: 849 homicidios, más de mil si consideramos además los años 2013 y 2014.

La pérdida de ese más un millar de vidas podría haberse evitado si la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás hubiera cumplido mínimamente con su deber, pues si los homicidios (como cualquier delito) aumentan eso sólo es posible porque la policía no está cumpliendo su obligación.

A superar esa realidad de violencia debería concentrar sus energías la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Goiás, en lugar de tratar de descalificar con sofismas nuestro estudio que simplemente la refleja.

Lic. José Antonio Ortega Sánchez
Presidente del Consejo Ciudadano para la
Seguridad Pública y la Justicia Penal, A. C.