¿Qué espera la PGR para actuar contra Ángel Aguirre y sus secuaces?

Si de veras, como afirma el gobierno federal, su prioridad es hallar a los 43 alumnos de la escuela normal rural de Ayotzinapa, desde que tomó conocimiento de este caso la PGR debió haber sometido a investigación Ángel Aguirre Rivero y a sus colaboradores en el gobierno de Guerrero.

Después de más de un mes de la desaparición todas las pistas seguidas por la PGR no han conducido a encontrar a los 43 estudiantes, pues en gran medida desde el principio se ha desdeñado una línea de investigación obvia: la muy probable implicación del gobierno de Ángel Aguirre en los hechos del 26 de septiembre.

Esta línea tendría que seguirse aun si no se conocieran las declaraciones del líder de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias, acerca de la implicación en los hechos del 26 de septiembre del Procurador de Guerrero, Iñaky Blanco y del Secretario de Seguridad Pública del Estado, Leonardo Octavio Vázquez Pérez.

Era obvio que el gobierno de Ángel Aguirre:

  1. No hizo nada para impedir tales hechos, pese a que mantenía un estrecho seguimiento de las actividades de los estudiantes de la normal rural de Ayotizinapa (por órdenes del Secretario de Gobierno Jesús Martínez Garnelo), de que estaba al tanto del secuestro de autobuses y su traslado a Iguala.
  2. No hizo nada para reaccionar de inmediato ante los asesinatos de la noche del 26 de septiembre y la privación ilegal de los alumnos de Ayotzinapa.
  3. Simuló que trataba de localizar a los desaparecidos mientras se perdía tiempo precioso que los secuestradores utilizaron para borrar sus huellas.
  4. Permitió que huyera el presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, autor intelectual del ataque.
  5. Contribuyó decisivamente a los hechos del 26 de septiembre al haberse negado a investigar y acusar penalmente a ese criminal por su responsabilidad directa en el asesinato de tres personas en el municipio entre los días 30 y 31 de mayo de 2013.

La PGR han incurrido en graves omisiones que van desde no haber ejercido atracción sobre el asesinato de 3 personas en manos de Abarca y sus secuaces los días 30 y 31 de mayo de 2013, hasta haber reaccionado tardíamente ante la desaparición de los estudiantes y no haber sometido a investigación a Aguirre y sus colaboradores.

La PGR debe actuar de inmediato contra Ángel Aguirre, Jesús Martínez Garnelo, Iñaky Blanco y Leonardo Octavio Vázquez Pérez. De manera por demás inexplicable sólo ha sido llamado a declarar Iñaky Blanco.

Del interrogatorio e investigación de estos sujetos podrían surgir pistas verdaderas para dar con el paradero de los 43 desaparecidos, además para revelar todo el entramado de impunidad y colusión en Guerrero que condujo hasta los hechos del 26 de septiembre.