Boletín de seguridad agosto-septiembre 2014

La Inseguridad actual en México atraviesa hoy por hoy por una etapa irregular, grotesca, de crisis, de violencia, de manipulación, de ineptitud, de corrupción y de cinismo.

De entre los signos de descomposición social destacan principalmente los acontecimientos trágicos en Tlatlaya, Estado de México, el 30 de junio pasado, los asesinatos y la masacre en Iguala, Estado de Guerrero, el pasado 26 de Septiembre.

Referente a las 22 personas en Tlatlaya, desarmadas y posiblemente torturadas, fueron ultimadas por militares. Lo reprochable de este trágico suceso, fue supuestamente porque las autoridades estatales y federales, entre ellas principalmente el Ejército y la Procuraduría General de la República, no iniciaron las investigaciones y los procedimientos legales contra los culpables, sino hasta tres meses después, con la inefable intención de tapar los hechos reales ante la sociedad.

Los brutales crímenes en Iguala, Estado de Guerrero, los seis asesinatos a manos de la policía municipal y la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapan, el 26 y 27 de septiembre pasado respectivamente, han causado el rechazo en todo el país.

La participación de un gran número de policías municipales en la detención y entrega de los normalistas a la organización criminal “Guerreros Unidos”, indica el alto grado de colusión y corrupción de los policías y autoridades locales y estatales con el crimen organizado.

La supuesta masacre de los desaparecidos estudiantes normalistas, se ha convertido en un gran reto y duras críticas para el Gobierno Federal. Después de las infructuosas investigaciones, encargadas por el Presidente a la Procuraduría de la República, para determinar el destino de los desaparecidos, incluyendo la revisión de cadáveres encontrados en unas fosas en las cercanías de Iguala, hayan sido infructuosas, el rechazo de estos crímenes ha trascendido ya a diferentes países democráticos más allá de las fronteras nacionales.

A pesar de los éxitos que el Gobierno del Presidente Peña Nieto en el combate al narcotráfico, un total de 12 detenciones y 4 abatimientos de los más importantes capos entre setiembre 2013 y julio 2014, más las más recientes capturas de otros 3 capos más en este mes de octubre, existe una gran presión de mantener la estabilidad del país.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

Los focos rojos que reflejan hasta donde está incendiado el país en la actualidad realmente se concentran principalmente en los Estados de Guerrero, Michoacán, México y Tamaulipas; Durango, Coahuila, San Luis Potosí y Nuevo León son peligrosos.

En el Estado de Guerrero se prevé una escalada de la situación, como lo demostraron los violentos disturbios del pasado 13 de este mes de octubre con el incendio del Ayuntamiento y daños a edificios del gobierno en Chilpancingo, hasta que no se aclare la suerte de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.

Sin embargo, el verdadero foco rojo se prenderá en el momento que se confirman los asesinatos de los normalistas. Para este momento existe el peligro de una violenta descomposición social y desestabilización política, con confrontaciones armadas entre las diferentes fuerzas radicales, criminales contra los cuerpos de seguridad estatales y federales.

Para los cárteles Guerrero es estratégico por el tráfico de drogas y dominio territorial.

En el Estado de Michoacán prevalece entre la población la incertidumbre ante los constantes crímenes, asesinatos, secuestros, extorsiones, cobro de derecho de piso y violaciones), por los cárteles de narcotráfico (Los Zetas, La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y Nueva Generación de Jalisco) y grupos del crimen organizado.

En las principales ciudades se reconoce la labor de las fuerzas federales (Ejército, Marina y Policía) en su combate al crimen organizado y los cárteles en general. Sin embargo hay signos de descontento con la actuación del Comisionado Nacional Alfredo Castillo.

En el Estado de México el crecimiento de la violencia entre grupos criminales, del secuestro y extorsiones en los municipios conurbados del Valle de México, ha aumentado el cerco sobre el Distrito Federal y originado el alarmante número de secuestros.

Los Municipios más peligrosos son Ecatepec, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán.

Además es considerado, junto con el Distrito Federal, territorio de mafias mexicanas.

En todo el Estado de Tamaulipas lo más preocupante es de inseguridad, a pesar de la importante presencia y labor de las Fuerzas Federales de Seguridad. Los gobernantes estatales y locales han fallado en garantizar la seguridad de la población. Los cárteles y grupos criminales causaron números desproporcionados de asesinatos, secuestros, etc.

En la actualidad operan en todo el país nueve cárteles: Del Golfo, del Pacífico, los de Arrellano Félix, Carrillo Fuentes, Beltrán Leyva, La Familia Michoacana, Los Zetas, Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación. Sólo en el estado de Guerrero operan cuatro de estos cárteles. (La organización Guerreros Unidos es puramente criminal).

Comentarios

Los trágicos acontecimientos en Tlatlaya (Estado de México), el 30 de junio pasado, con las ejecuciones de 22 civiles, aparentemete a manos del Ejército mexicano, los asesinatos de 6 estudiantes normalistas por policías municipales y la aun no confirmada masacre de los desaparecidos 43 estudiantes, en Iguala (Estado de Guerrero), el 26 y 27 de septiembre pasado, son causantes del grave deterioro de la autoridad del Gobierno Federal y de la imagen democrática de México a nivel internacional.

La incertidumbre ante estos crímenes, generada por la violencia, la inseguridad, el vacío de poder y los signos de ingobernabilidad prevalecientes en ciertos estados del centro del país, unidos a las graves situaciones hechas públicas en los Estados de Michoacán, Tamaulipas y particularmente en el Estado de México, por su situación conurbana con la Capital del país, ha traspasado las fronteras nacionales y suscitado preocupación e incomprensión entre naciones amigas, en Estados Unidos, América Latina y Europa.

La Delegación de la Unión Europea en México y embajadores de países miembros hicieron públicas sus preocupaciones por las ejecuciones, crímenes y masacres en Tlatlaya e Iguala, de las desmesuradas protestas y el vandalismo de estudiantes en Iguala y Chilpancingo.

El Departmento de Estado de Estados Unidos y los Ministerios de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania e Inglaterra han actualizado y extremado sus alertas para sus súbditos por la inseguridad en México, principalmente en el Estado de Guerrero.

Es lamentable que esta trágica realidad haya dañado el reconocimiento internacional que había logrado el Presidente Enrique Peña Nieto por la aprobación reciente de su paquete de reformas por las instituciones democráticas del pais.

Hay que destacar que el Gobierno Federal respetó la autonomía política del Gobierno del estado de Guerrero y del Gobernador Ángel Aguirre y sus responsabilidades.

Sin embargo, el Presidente Enrique Peña Nieto ha reiterado en sus declaraciones dirigidas al pueblo mexicano, que él, como Jefe del Ejecutivo junto con su Gabinete de Seguridad, reconocen su responsabilidades de investigar y aclarar el destino de los desaparecidos 43 estudiantes normalistas y castigar a los criminales con el peso de la ley, sin impunidad.

Estos graves acontecimientos han opacado otros crímenes, como los asesinatos de un Diputado Federal de Jalisco, el Secretario General del PAN en Acapulco, entre otros.