Boletín de seguridad mayo 2014

Entre las noticias positivas, difundida por El Universal, el 03 de junio 2014, destaca: “Sube percepción de seguridad, el 33% opina que plan (anticrimen) de Peña Nieto da resultados y que la estrategia de seguridad del Presidente Enrique Peña ha hecho que México sea un país más seguro, el 47% considera que el principal problema que debe atender el gobierno es económico, mientras para el 39% el principal problema es la seguridad”.

En este contexto las recientes afirmaciones del Presidente Peña Nieto, de que los niveles de violencia e inseguridad en México se han reducido en el primer cuatrimestre de 2014 en un 25%, reflejan obviamente la opinión del Sr. Presidente y de su gabinete de seguridad.

Estas visiones, sin embargo, no coinciden con la información difundida a lo largo del mes de mayo pasado por los medios en general, que informan de que los índices de homicidios, secuestros y extorsiones no han bajado.

Además reportan una aumento de los asesinatos de funcionarios estatales y municipales (alcaldes, secretarios de seguridad, policías, diputados). Además de un aumento generalizado de los enfrentamientos armados entre grupos criminales y fuerzas del Ejército, la Marina y la Policía Federal y las múltiples masacres de personas de uno u otro bando. En consecuencia, ciertos círculos ciudadanos comparan la situación actual con la “guerra” del Presidente Calderón en el sexenio pasado de 2006 – 2012 (con un saldo de 100 mil muertos).

Según informes difundidos por las Fuerzas Federales de que dos de los capos más buscados, Ismael El Mayo Zambada, líder del Cártel de Sinaloa (famoso por El Chapo Guzmán), y Servando Gómez Martínez “La Tuta”, líder del Cártel Los Caballeros Templarios, están cercados y han dado señales su disposición de negociar su entrega por salvar sus vidas.

El aseguramiento de cuatro embarques con grandes cantidades de minerales de hierro en los Puertos del Pacífico mexicano de Lázaro Cárdenas y Manzanillo, con destino a China, representa otra cara del crimen organizado.

La extracción ilegal de inmensas cantidades de minerales de minas en Michoacán, Guerrero y Jalisco en los últimos cuatro años, bajo la tutela del crimen organizado, representa un fenómeno increíble, a espaldas de las autoridades.

A pesar de que el Gobierno Federal, a través del Comisionado de Federal de Seguridad en Michoacán, forzó el desarme de los diferentes Grupos de Autodefensas en Michoacán, la iniciativa de algunos exlíderes de Autodefensas, de crear un Frente Nacional de Autodefensas, constituye un claro desafío de la autoridad.

El nuevo “Plan anti-narco” del Gobierno Federal, define el despliegue del Ejército y de la Marina como “punto de lanza” contra la violencia y las organizaciones criminales, considera que a partir de ahora forman parte de la seguridad interior. Esta nueva posición del Gobierno Federal forma parte del Programa para la Seguridad Nacional de 2014 – 2018.

Resumen de la situación de (in)seguridad pública y sus principales factores

Entre los “focos rojos” en el territorio nacional figuran en los primeros lugares los Estados de Michoacán, seguido por Tamaulipas, México y Guerrero.

En la última Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, el Comisionado Nacional de Seguridad reconoció en algunos estados un aumento de los secuestros, a pesar de que hay una disminución den algunos delitos de alto impacto.

En el Estado de Michoacán, bajo la supervisión del Comisionado Federal para la Seguridad, se llevó a cabo el desarme de los Grupos de Autodefensa y la integración de la mayor parte de sus elementos en la nueva Fuerza Rural Estatal. Este nuevo cuerpo, que está bajo la supervisión del ejército, tiene la misión de seguir garantizando la seguridad en sus comunidades.

Sin embargo, algunos de los ex líderes de estos grupos de autodefensa pidieron públicamente la creación de un movimiento nacional de Autodefensas.

Según declaraciones recientes del Secretario de Gobernación, las Fuerzas Federales intensificarán sus operativos y permanecerán aún por tiempo indefinido en el estado para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos.

Después de más de 100 días desde la intervención federal, varios ex miembros de Grupos de Autodefensa reclaman que aún no está restablecido el Estado de Derecho, ni garantizados la Seguridad Pública y el orden social, y que los altos índices de ejecuciones no han disminuido.

En Tamaulipas la Secretaría de Gobernación, de acuerdo con el Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal, ha lanzado una nueva estrategia anticrimen, que consiste principalmente en la división del territorio del estado en cuatro zonas para investigar y combatir con más eficacia los delitos en general y los vinculados al crimen organizado: I. Zona Fronteriza, II. Zona Costera, III. Zona Centro y IV. Zona Sur, con sus correspondientes Fiscalías Especiales de la PGR. El objetivo principal es la desarticulación de los grupos del crimen organizado, sellar las rutas de tráfico de drogas, armas y personas, así como garantizar las instituciones en todo el territorio estatal.

Pero la situación aún sigue grave, la intervención federal para tomar el control del Estado y la Seguridad Pública no ha dado hasta ahora los resultados esperados y el Gobierno Federal ha decidido enviar más efectivos del Ejército, de la Marina y de la Policía Federal.

Los asesinatos y secuestros se concentran principalmente en Ciudad Victoria, Matamoros, Nuevo Laredo, Tampico y Reynosa. Gran parte de ciudadanos consideran su Estado “zona caliente” por la fuerte presencia y pugna entre los narco-cárteles de Los Zetas y del Golfo. Se teme una descomposición social, si las estrategias aplicadas por el Gobierno Federal tarden aún más en arrojar resultados concretos.

En el Estado de México hay signos de que las autoridades estatales han sido rebasadas por el crimen organizado. Ante la falta de resultados, a pesar del apoyo que ha prestado el Gobierno Federal con el envío de refuerzos del Ejército, la Marina y la Policía Federal, urge una nueva estrategia.

En la actualidad preocupan en primer lugar los altos índices de extorsiones y de secuestros. Las delegaciones más peligrosas son Ecatepec y Tlalnepantla. El promedio de homicidios asciende a 12.8 personas por día.

En estos momentos hay fuertes críticas que ponen en duda el Estado de Derecho, que la ciudadanía está expuesta a la violencia activa y pasiva de parte de funcionarios y de criminales.

En el D.F. es en el sur de la zona conurbada donde hay más extorsiones, mientras que los secuestros se presentan en todo el área metropolitana. Las delegaciones más afectadas por estos crímenes son Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero y Tláhuac.

El Jefe del Gobierno, Miguel Ángel Mancera, reconoció que si no se solucionaba pronto el problema de inseguridad en el Estado de México, podría haber graves repercusiones en la capital.

Actualmente hay indicios de que en el D.F. ha empeorado la seguridad pública por el aumento de delitos en general. Los asaltos a transporte público (en Micros y Metrobús) en las rutas del D.F., principalmente en las zonas limítrofes con el Estado de México no se han podido controlar a pesar de los operativos implementados por las policías. El asesinato de un juez penal llamó mucho la atención.

En el Estado de Guerrero, el “Operativo Guerrero Seguro”, no alcanzó sus objetivos fijados, los altos índices de secuestros y extorsiones, los homicidios y el robo de vehículos ha aumentado. Los ajustes de cuentas entre cárteles y el cobro de derecho de piso por grupos del crimen organizado predominan en la capital del estado. La sociedad percibe un ambiente de inseguridad y de fortalecimiento del crimen organizado.

En la capital del estado, Chilpancingo, las autoridades reclaman la poca presencia de efectivos militares y las pocas patrullas de la Policía Federal. El Gobernador del Estado ha pedido al Gobierno Federal el envío urgente de más Fuerzas Federales, ayuda y refuerzos, para frenar la ola de violencia y de homicidios.

El hallazgo del cadáver de un periodista secuestrado recientemente en Acapulco, con señales de extrema violencia, constituye otro golpe fuerte contra la reputación internacional del Puerto por su atractivo turístico.

En el Estado de Morelos el Gobierno ha establecido los objetivos primordiales para reducir la violencia, combatir con eficacia los delitos y los crímenes de los grupos organizados para restablecer el orden y consolidar la seguridad pública.

Parecía que se habían calmado los ánimos por la baja de los crímenes en general. Sin embargo, el asesinato de un académico y su esposa en Cuernavaca y el asalto de un comando de criminales en un brutal operativo asaltaron el Ayuntamiento de Tlalnepantla y asesinaron a la tesorera municipal, que se resistía a que robaran la caja fuerte, irritaron nuevamente los ánimos de los ciudadanos.

Comentarios

El Presidente Peña Nieto ha reconocido, que a pesar de los avances que ha conseguido su gobierno en la problemática de Seguridad Pública, actualmente son los Estados de Michoacán, Tamaulipas y Guerrero que requieren más atención.

En Michoacán la labor del Comisionado Federal de Seguridad, Alfredo Castillo, después de los primeros 100 días de la intervención del Gobierno Federal no ha dado los éxitos pronosticados. La estrategia empleada por las Fuerzas Federales requiere urgentemente un reajuste y su adaptación a la situación actual.

La ya anunciada captura de los capos más renombrados de los Cárteles Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez “La Tuta”, y del Golfo, Ismael “El Mayo” Zambada, no solamente coronaría los operativos de las Fuerzas Federales en esta amplia zona de difícil acceso, sino contribuiría muy posiblemente en la consolidación de la situación en toda la Zona Centro del país.

La ONG “México Evalúa” ha elaborado una dura crítica pues sostiene en uno de sus recientes estudios, que “el Gobierno Federal no entiende lo que está pasando en Michoacán, que a través de Comisionado Federal Alfredo Castillo está aplicando una estrategia superficial que mantiene intacta la estructura criminal montada por Los Caballeros Templarios”.

En Tamaulipas y en Guerrero el Gobierno Federal se ve obligado de enviar más refuerzos del Ejército, de la Marina y de la Policía Federal para intensificar los operativos, principalmente contra los narco-cárteles. Se considera este estado como “tierra caliente” por su ubicación limítrofe que reúne los pasos más transitados de transportes terrestres a Estados Unidos.

La creciente violencia y los altos índices de homicidios, secuestros y extorsiones en el Estado de México, principalmente en las zonas conurbadas con el D.F., se reflejan también un aumento de delitos y crímenes en la Ciudad de México.

Por la importancia estratégica del Distrito Federal, como capital del país, y del Estado de México se debería de reforzar el “Escudo del Centro”, para combatir más eficazmente las actividades de organizaciones criminales, o, en su caso sustituirlo por un nuevo plan operativo con una mayor presencia y apoyo de las Fuerzas Federales en su conjunto.

Finalmente no se puede dejar desapercibida la información de que los cárteles del narcotráfico tienen ya su propia “bolsa de trabajo” y supuestamente su propia página WEB, para la reclutar profesionistas mexicanos como especialistas en áreas estratégicas.