¡Ya llegó! ¡Ahí está! ¡Es él!

Se cumplieron 23 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Quien llegaba al aeropuerto de Guadalajara a las 3 de la tarde con 45 minutos.

El chofer se estacionó frente a la puerta principal, ya que el cardenal esperaría al nuncio que volaba de la Ciudad de México para dar una bendición a una mueblería.

A su llegada, se escuchan diversos gritos: ¡Ya llegó! ¡Ahí está! ¡Es él, es él! En ese momento salen diversos sicarios, rodean el carro y a menos de un metro le dispararon.

Tanto Posadas Ocampo, como su chofer, fueron acribillados. Después de la investigación, el gobierno aseguró que los sicarios habían confundido al cardenal.

La investigación sigue abierta, pero no existe la voluntad política para resolver el magnicidio. Acento Informativo 2016.05.24