En agosto pasado, en un hospital en los alrededores de Los Ángeles, una ex reina de belleza llamada Emma Coronel dio a luz a un par de herederas. Las gemelas, que nacieron a las 15:50 y 15:51 horas respectivamente, tienen la probabilidad de heredar parte de una fortuna que Forbes calcula en mil millones de dólares.

El esposo de Coronel, quien no estuvo presente en el nacimiento, es un legendario magnate que se sobrepuso a una infancia rural de penurias para establecer un negocio multinacional ampliamente exitoso.

Si Coronel eligió dejar en blanco el espacio para "Padre" en el certificado de nacimiento, no fue por alguna disputa por el patrimonio. Es más probable que simplemente estuviera preocupada por el hecho de que su esposo, Joaquín Guzmán, es el "director ejecutivo" del Cártel de Sinaloa, un hombre que recientemente fue descrito por el Departamento del Tesoro como el narcotraficante más poderoso del mundo.

El cártel de Guzmán es responsable de la mitad de las drogas ilegales exportadas a Estados Unidos desde México cada año; bien puede ser el criminal más buscado en el mundo post-Bin Laden. Sin embargo, su esposa es una ciudadana estadounidense sin cargos en su contra. De manera que las autoridades sólo pudieron observar cuando Coronel arropó a sus hijas y cruzó la frontera para mostrárselas a su papá.

Guzmán, conocido como "El Chapo", por su constitución baja y fornida, tiene 55 años, que en años-narco son aproximadamente 150. Es una figura casi mítica en México, tema de incontables corridos, que ha sobrevivido a sus enemigos y cómplices por igual, desafiando el trato implícito de una vida en el comercio de las drogas: que las carreras son fastuosas, pero breves y terminan en la cárcel o en la tumba.

El imperio

Cuando Pablo Escobar cumplió la edad de "El Chapo", ya tenía más de una década de muerto. De hecho, según la DEA, Guzmán vende más drogas hoy de lo que vendió el colombiano en el punto más alto de su carrera. Hasta cierto grado, este éxito es fácil de explicar: como lo reconoció Hillary Clinton hace varios años, "la demanda insaciable de Estados Unidos por las drogas ilegales" es lo que impulsa a la industria clandestina. No es un accidente que tanto el proveedor y como el consumidor de narcóticos más grande del mundo sean vecinos.

El Cártel de Sinaloa puede comprar un kilo de cocaína en las tierras altas de Colombia o Perú en alrededor de 2 mil dólares. En México, ese kilo recauda más de 10 mil dólares. Cruza la frontera a EU, y podría venderse al mayoreo en 30 mil dólares. Al separarlo en gramos para venderlo al menudeo, alcanza un precio por arriba de los 100 mil dólares, más que su peso en oro. Y eso es sólo la cocaína. Entre los cárteles mexicanos, el de Sinaloa está diversificado e integrado verticalmente, produciendo y exportando marihuana, heroína y también metanfetaminas.

Es difícil calcular la escala precisa del imperio de "El Chapo". El Departamento de Justicia estima que los cárteles colombianos y mexicanos obtienen de 18 mil millones a 39 mil millones de dólares de la venta de droga en EU cada año. Sin embargo, si se toman los números más bajos disponibles, el Cártel de Sinaloa surge como un participante titánico en el mercado negro global. Según cálculos de la RAND Corporation, los ingresos brutos que obtienen los cárteles mexicanos derivados de la exportación de drogas al vecino país suman 6 mil 600 millones de dólares.

Pero, según la mayoría de los cálculos, el Cártel de Sinaloa ha logrado una participación en el mercado de cuando menos el 40 por ciento y quizá hasta el 60 por ciento, lo que significa que la organización parecería disfrutar de ingresos anuales de unos 3 mil millones de dólares, comparable en términos de ganancias con Netflix o, para el caso, incluso con Facebook.

El ascenso y la expansión

La guerra de las drogas en México ha cobrado más de 50 mil vidas desde 2006. Sin embargo, se ha perdido de vista lo eficiente que se ha vuelto el negocio. Un estudio detallado del Cártel de Sinaloa, basado en archivos judiciales y docenas de entrevistas con narcotraficantes convictos y ex funcionarios y funcionarios en México y Estados Unidos, revela una operación que es global (está activa en más de una docena de países) aunque también es muy hábil y, sobre todo, compleja. La organización no sólo sobrevivió a la recesión, sino que ha prosperado. Y luego de triunfar en enfrentamientos recientes con bajas masivas, ahora controla más territorio a lo largo de la frontera.

El Estado de Sinaloa, de donde deriva el nombre del cártel, es considerado la Sicilia de México. "El Chapo" nació en un poblado llamado La Tuna, al pie de la Sierra Madre Occidental, en 1957. Su educación formal terminó en el tercer grado, pero para los años 80 se unió al cártel de Guadalajara, que era dirigido por un ex policía conocido como El Padrino.

En 1989, El Padrino, fue capturado, por lo que los integrantes de la organización se reunieron en Acapulco para determinar qué ruta heredaría cada uno. Los restos se convertirían en la base de los cárteles de Tijuana, Juárez y Sinaloa, y los alguna vez colegas se convertirían en antagonistas en un ciclo de sangrientas de batallas que hasta la fecha continúan.

El trasiego de la cocaína es un negocio que necesita de mucho capital, pero los cárteles subsidian estas inversiones con la marihuana. La cannabis con frecuencia es descrita como el "cultivo del efectivo" porque crece abundantemente en las sierras y no necesita procesarse, pero es más voluminosa y huele más, lo que hace difícil ocultarla.

En años recientes, el Cártel de Sinaloa ha ideado una solución al desafío de cruzar la marihuana por la frontera. Cultivarla ahí. Hace varios años, un cazador recorría el remoto North Wood de Wisconsin cuando se topó con un inmenso campo de cultivo irrigado, cuidado por una docena de campesinos mexicanos armados con rifles AK-47. Según la DEA, se trataba de un cultivo de marihuana para satisfacer la demanda del mercado en Chicago.

La heroína es más fácil de contrabandear, pero más difícil de producir. "El Chapo" negocia personalmente los embarques a EU y respalda su calidad, que normalmente tiene un 94 por ciento de pureza. "La relación valor-peso de la heroína es mejor que la de cualquier otra droga", dice Alejandro Hope, quien hasta hace poco era un alto funcionario en el Cisen.

Sin embargo, el futuro del negocio pueden ser las metanfetaminas. En los años 90, cuando el mercado explotó en EU, nuevas regulaciones dificultaron la fabricación de grandes cantidades de la droga en ése país, lo que representó una oportunidad que el Cártel de Sinaloa explotó rápidamente. De acuerdo con Anabel Hernández, autora de "Los Señores del Narco", fue Ignacio "Nacho" Coronel, quien detectó el enorme potencial de las metanfetaminas. "Nacho era como Steve Jobs", me dijo. "Él vio el futuro".

La innovación

Pero la mayor contribución de "El Chapo" a las técnicas del tráfico de drogas son: los narcotúneles. En los años 80, contrató a un arquitecto para que diseñara un pasaje subterráneo de México a EU.

La que parecía ser una llave de agua afuera de una casa de un abogado del cártel en Agua Prieta, Sonora, era una palanca secreta, que cuando se le daba vuelta, activaba un sistema hidráulico que abría una puerta oculta abajo de una mesa de billar dentro de la casa. El pasaje medía más de 70 metros, directamente abajo de las fortificaciones a lo largo de la frontera, y salía al interior de una bodega en Douglas, Arizona.

El túnel hacia Douglas sigue siendo la obra maestra del capo.Veinte años después, más de 100 túneles han sido descubiertos desde entonces. Con frecuencia cuentan con ventilación y aire acondicionado, y algunos incluyen un carro sobre un riel de hasta casi un kilómetro para acomodar el cargamento en tránsito.

Para evitar pérdidas catastróficas, los cárteles tienden a distribuir sus riesgos. Un cargamento de 100 kilos es enviado al otro lado de la frontera en cinco más pequeños de 20 kilos cada uno. "El Chapo" y sus socios pueden reducir más su riesgo al compartir los embarques, de modo que podrían enviar 10 kilos del capo y 10 de Ismael "El Mayo" Zambada, el número dos en la organización a la que ocasionalmente se le llama la Federación porque sus miembros de alto rango y sus subsidiarias operan en una forma semiautónoma al tiempo que emplean un aparato común de contrabando.

Contrabando y traición

La estructura organizacional del Cártel de Sinaloa también parece diseñada para proteger su liderazgo. Nadie sabe cuántas personas lo componen; incluso quienes trabajan directamente están limitados a papeles cuidadosamente compartimentados. En un juicio reciente, José Esparza, un lugarteniente regional, testificó que una vez asistió a una reunión a las afueras de Culiacán con muchos de los principales líderes. Sin embargo, no había señales de "El Chapo" hasta que un emisario se separó del grupo y se acercó a una Hummer estacionada a cierta distancia, rodeada de hombres con chalecos antibalas y metralletas, para reportarle al capo sobre la reunión.

Los narcos no sólo le temen a los federales también desconfían unos de otros. El oportunismo brutal de la economía clandestina significa que la mayoría de las alianzas son temporales y abunda la traición. Durante décadas, "El Chapo" trabajó muy de cerca con su amigo de la infancia, Arturo Beltrán Leyva, quien estaba a cargo de una rentable subsidiaria del cártel. Sin embargo, en 2008, se declararon la guerra cuando sicarios de los Beltrán fueron culpados de asesinar a uno de los hijos del capo.

Para reducir la probabilidad de enfrentamientos de este tipo, el Cártel de Sinaloa resucitó el arte ancestral de los matrimonios dinásticos. Se ha llegado a hablar de una alianza de sangre, debido a que muchos de sus miembros prominentes son parientes políticos. Emma Coronel, quien dio a luz a las gemelas, es sobrina de Nacho Coronel (quien murió en un enfrentamiento con el Ejército en 2010). Todos estos matrimonios, sugirió un funcionario estadounidense en México, funcionan como "una cobertura contra la desconfianza".

La disputa de plazas

La forma más segura de evitar problemas en el tráfico de drogas es repartir sobornos, pero un coloso como el Cártel de Sinaloa realiza pagos continuos a autoridades federales, estatales y municipales que bien podrían rivalizar con la tasa tributaria real de México. Cuando la DEA realizó un sondeo interno entre sus 50 operativos e informantes más importantes hace varios años y les pidió que nombraran el factor más importante en una operación todos respondieron, de forma unánime, que era la corrupción.

"El Chapo" podría verse más atribulado hoy en día que en cualquier otro momento de su carrera. En febrero, escapó a una incursión de las autoridades mexicanas en Los Cabos. Varios funcionarios de EU han dicho que la ventana para la captura de Guzmán se cerrará cuando Calderón deje la Presidencia.

Además existe la amenaza de la competencia. Según algunos cálculos, Los Zetas controlan ahora más territorio en México, incluso si no mueven tanta droga como "El Chapo". Han realizado incursiones sangrientas e incluso penetraron Sinaloa, algo que antes era impensable.

"El Chapo" y sus colegas nunca fueron del tipo pacífico; en los últimos años, han librado guerras encarnizadas para apoderarse de rutas lucrativas de contrabando a través de Juárez y Tijuana. Sin embargo, para combatir a Los Zetas, el cártel recurre ahora a nuevos niveles como abandonar cuerpos descuartizados.

Otra cosa que Guzmán ha hecho siempre es innovar. El cártel se expande a nuevos mercados en Europa, donde un kilo de cocaína puede venderse al triple de lo que cuesta en EU, así como en Australia, donde las autoridades creen que es un proveedor importante de cocaína. También hay indicios de que explora oportunidades en el Sureste de Asia, China y Japón.

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