Además de los más altos índices de violencia con miles de muertos , los estados de la frontera norte también registran la mayor prevalencia de consumo de drogas, casos de VIH/sida y obesidad en el País.

Según un estudio de la Secretaría de Salud (Ssa), el Instituto Nacional de Salud Pública y el Colegio de la Frontera Norte, los niveles de uso de drogas en la región son, en algunos casos, hasta cuatro veces más elevados que el promedio nacional.

La situación es tan delicada que, durante la décima reunión de la Comisión de Salud Fronteriza México-Estados Unidos, el Secretario José Ángel Córdova y su homóloga de Salud y Servicios Humanos estadounidense, Kathleen Sebelius, advirtieron que las adicciones, el VIH/sida, la obesidad y la tuberculosis, así como las enfermedades infecciosas emergentes, son los principales retos de la agenda binacional en la frontera.

Y es que, en algunas entidades fronterizas, la incidencia de VIH/sida es del doble que en el resto del País, y la obesidad y el sobrepeso afectan a un mayor porcentaje de la población.

"La frontera norte de nuestro País es la región donde, según las encuestas realizadas en materia de adicciones, se encuentra el mayor número de personas que consumen drogas (7.45 por ciento en promedio, 261 mil 242 personas)", destaca el informe "Condiciones de Salud en la Frontera Norte de México".

La media nacional de consumo de drogas alguna vez en la vida es de alrededor del 5 por ciento, según la última Encuesta Nacional de Adicciones.

El estudio de referencia fue presentado durante la reunión bilateral celebrada en esta Ciudad y en él se reporta que Baja California registra una incidencia acumulada de casos de VIH/sida casi dos veces más alta que el resto del País, con 142 casos por cada 100 mil habitantes.

"En México, el problema fundamental de las entidades que forman parte de la frontera norte lo constituyen ciudades con altas tasas de migración, comercio sexual y uso de drogas inyectables, que registran una prevalencia de VIH/sida en la población adulta significativamente superior si se le compara con la prevalencia de su entidad o del País", advierte el reporte.

Córdova atribuyó esto al número de migrantes que habitan en los dos lados de la frontera.

"Una situación compleja que viven (los migrantes) es el aislamiento, que los hace más vulnerables al abuso de alcohol y drogas, y en esas condiciones tienen mayor riesgo de tener relaciones sexuales de riesgo", indicó.

María Gudelia Rangel, investigadora de El Colegio de la Frontera Norte y una de las coordinadoras del estudio, destacó que las personas que llegan a vivir a la frontera norte se enfrentan a un proceso de aculturación que influye en su salud.

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